Empobrecidos ibéricos evalúan nuevas relaciones con Latinoamérica

En siglos pasados, la ciudad portuaria de Cádiz tuvo un papel destacado en el comercio entre España y las colonias de América Latina, con mercaderes y aventureros transportando tesoros a la Madre Patria desde las minas y las plantaciones del imperio, reseña Reuters.

En las décadas más recientes, los empresarios españoles y portugueses se pasearon por el continente latinoamericano como parte de una ola de inversiones que llegó a conocerse como “la reconquista”.

Sin embargo, los líderes que se reunirán en la ciudad el viernes y el sábado para la Cumbre Iberoamericana enfrentan relaciones que han cambiado profundamente en los últimos años. Las ex colonias podrían tener la llave de la salvación de la antigua metrópoli.

 

Las economías de España y Portugal prácticamente han naufragado en medio de la crisis de la zona euro. Han necesitado ayuda externa para mantenerse a flote y los ciudadanos de ambos países han salido a las calles para protestar en contra de las medidas de austeridad y la pérdida de empleo.

Mientras que América Latina en su mayoría está prosperando, con un crecimiento promedio superior al 4 por ciento en el último año. Ya no es un socio débil.

Marcar un nuevo rumbo económico y explorar nuevas oportunidades en comercio e inversión en estos tiempos difíciles será el principal objetivo del encuentro en Cádiz.

“Antes España y Portugal decidían la agenda”, expresó Ramón Pacheco Pardo, un experto en estudios sobre España, Portugal y América Latina del King’s College en Londres.

“Ahora, la relación tiene más que ver con la economía, con la necesidad. España y Portugal realmente necesitan esos mercados. Es también una oportunidad para sentarse con países que saben lo que es atravesar una crisis económica”, agregó.

La profundidad de la desesperación de los ciudadanos españoles y portugueses fue evidente en los días recientes. Millones de personas salieron a las calles en ambos países y otras partes de Europa el miércoles por los recortes sociales, en las pensiones y en los empleos públicos.

Una mujer en Bilbao se suicidó la semana pasada cuando estaba a punto de ser desalojada de su hogar, un hecho que sacudió al país y dio lugar a una reevaluación de la política de los bancos.

Uno de cada cuatro trabajadores españoles está en la actualidad sin empleo en una crisis agravada por el estallido de la burbuja inmobiliaria en el 2008. En Portugal, la cantidad de desempleados se acerca al 16 por ciento.

En lo que viene a ser una repetición del patrón histórico, unos 20.000 españoles emigraron el año pasado a América Latina.

La Cámara de Comercio de España en Brasil dijo que había recibido casi 1.300 currículum vítae en el último año de los profesionales interesados en trabajar en ese país.

“Están buscando oportunidades que no existen en España en este momento”, dijo María Luisa Castelo Marín, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio.

Las empresas españolas también dependen en gran medida de los beneficios de sus operaciones en Latinoamérica para compensar los débiles resultados en el mercado doméstico.

El grupo de telecomunicaciones Telefónica dijo la semana pasada que Latinoamérica se ha convertido en su principal fuente de ingresos -con el 49 por ciento del total-, compensando la contracción de su cuenta de resultados en España.

También el grupo bancario Santander obtiene más del 50 por ciento de sus beneficios de América latina, particularmente desde Brasil.

“Esta cumbre se celebra en un momento de grandes problemas para España y Portugal”, dijo el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, al diario El País. “El tema central es que estamos buscando una nueva relación con España y Portugal”, añadió.

Iglesias apuntó a la actividad frenética de los inversores ibéricos en Latinoamérica en los últimos 20 años y dijo que quedaban más oportunidades para explorar, incluyendo en los sectores de la energía, las infraestructuras y las comunicaciones.

“Es un campo muy fértil para las empresas españolas”, dijo el veterano diplomático uruguayo.

Iglesias advirtió, sin embargo, que también Latinoamérica está sintiendo los efectos de la crisis mundial, debido a la reducción de las exportaciones a Europa y a una desaceleración del crecimiento en China.

Brasil en alza

Las cumbres anteriores han sido a menudo dominadas por líderes fuertes, como Fidel Castro de Cuba o Hugo Chávez de Venezuela, lo que entretuvo a los asistentes pero ofreció poco.

Ninguno de los dos estará presente esta vez y, sin duda, la figura más importante será Dilma Rousseff, la presidenta de Brasil, motor de crecimiento para toda la región.

La inversión española acumulada en Brasil asciende a unos 55.000 millones de euros. Pero las esperanzas españolas de inversiones recíprocas -la economía brasileña ha superado en tamaño a la España- podrían ser precipitadas.

Rousseff ha expresado su preocupación por un posible colapso en España o Portugal y permanecerá en España después de la cumbre para reunirse en Madrid con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

El fabricante de aviones brasileño Embraer EMBR3.SA>, número tres en el mundo, abrió en junio una fábrica en Évora, Portugal, y la siderúrgica CSN adquirió este año la española Grupo Alfonso.

Pero estos movimientos no dan necesariamente origen a un cambio de tendencia.

Los políticos latinoamericanos también están interesados en atraer más inversión. El presidente de Perú, Ollanta Humala, también se quedará después de la cumbre para visitar Portugal y promover los atractivos peruanos.

Riesgo

(Foto Afp)

Las empresas de España se han topado con nuevos riesgos en Latinoamérica, con líderes de izquierda en Argentina y Venezuela incautando activos españoles en un proceso de renacionalización de algunos sectores clave de su economía.

La petrolera española Repsol perdió la mitad de su producción después de que su unidad argentina YPF fuera nacionalizada en abril.

En Venezuela, Telefónica no ha podido repatriar en los últimos años los dividendos generados en ese país por las estrictas reglas del control de cambios.

También existe preocupación por el Banco Provincial, que es propiedad del BBVA, porque podría estar en el punto de mira de Chávez para su proceso de nacionalización.

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, no asistirá a la cumbre y envió en su lugar a su vicepresidente.

El Gobierno español no ahorró esfuerzos para atraer a otros líderes latinoamericanos a Cádiz tras la escasa participación el año pasado que causó dudas sobre la importancia de esta reunión.

Al menos un líder político de Latinoamérica alentó las esperanzas en la Península ibérica de que vendrían tiempos más tranquilos.

“Tenemos que reforzar las relaciones con algunas economías debido a su poder comercial”, dijo la senadora Gabriela Cuevas, jefe del comité de Relaciones Exteriores de México.

“Si en este momento Europa no parece tan atractiva, tarde o temprano se va a recuperar. Así que ahora es el momento de prepararse”, agregó.

Reuters