Más de 90 % de las 500 comunas registradas han fracasado por corrupción


Asamblea comunal en el barrio de Catia, en Caracas, el pasado 8 de noviembre (Foto Efe)

El presidente Hugo Chávez sigue en reposo no declarado oficialmente, pero ha ordenado el inicio de un debate sobre su «plan socialista» denominado «proceso constituyente» para instaurar el «Estado comunal». El proyecto ha sido duramente criticado por la oposición por su carácter inconstitucional que, a su juicio, busca desplazar a las gobernaciones y alcaldías.

En las pocas apariciones públicas que ha hecho desde que logró su tercera reelección el pasado 7 de octubre, el mandatario ordenó a sus ministros y candidatos chavistas impulsar el plan de las comunas en la campaña para los comicios regionales del 16 de diciembre.

En ese sentido, el vicepresidente y canciller Nicolás Maduro comenzó la semana pasada el «Proceso de Debate Público y Movilización: Orientaciones», elaborado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que presentó Hugo Chávez cuando fue reelegido por tercera vez.

Su plan formado por 69 leyes socialistas fue rechazado en un referéndum popular celebrado en 2007. Chávez insiste ahora en aplicarlas después de su promulgación como decretos-leyes con los poderes extraordinarios que tuvo hasta hace un año.

En su plan socialista -que opositores como la diputada María Corina Machado califican de «totalitario y comunista»- se cambia el sistema político, económico, social y de desarrollo del país.
Tres mil en seis años

El «Estado comunal» establece la creación de 3.000 comunas en los próximos 6 años de gobierno -500 organizaciones al año-, que asumirán las funciones de las gobernaciones y municipios.

La organización, elección de sus miembros y financiación de las comunas dependerán de la Vicepresidencia de la República Bolivariana. Así se instaura un Estado paralelo al actual. Chávez ha aumentado en un 38 % la partida para financiar las comunas en el presupuesto nacional de 2013.

Hasta ahora se han registrado más de 500 comunas, de las cuales más del 90% han fracasado en sus actividades económicas por la gran corrupción que reina entre sus miembros.

El Gobierno vende el proyecto comunal como un plan de «autogobierno y autonómico», pero los opositores critican su discriminación porque no otorga recursos a los no chavistas.

Emilio Graterón, alcalde del municipio Chacao, uno de los cinco ayuntamientos que integran el área metropolitana de Caracas, acusa al Gobierno de Chávez de «querer destruir las alcaldías y gobernaciones con las comunas. No estamos en contra de los consejos comunales, ni de la participación, estamos en contra del centralismo».

Con el «Estado comunal», el Ejecutivo tendrá más poder y control de la sociedad porque elimina la «descentralización y autonomía» de los municipios. «Para mantenerse en el poder, el Gobierno de Chávez necesita tener más pobres sumisos», afirma en una entrevista a la cadena Globovisión el general retirado Guaicaipuro Lameda, ex director de la Oficina Nacional de Presupuesto, que dio la espalda a Chávez en 2002.

Mientras el chavismo difunde su plan socialista, Chávez presentará su programa definitivo ante la Asamblea Nacional el próximo 10 de enero, cuando asuma su tercer sexenio en el poder.