Tuvo que parir en su trabajo porque su jefe no le dio permiso pre-natal

Foto: lainformacion.com

Texto: lainformacion.com

Da igual que sea una empleada comprometida. Da igual que dedique más de 80 horas semanales a trabajar. Da igual que esté embarazada. Si hace falta, que tenga al bebé mientras cumple sus funciones. Algo así debió pensar el jefe de Tara Kimkee Tan, ya que todas sus peticiones para tomar la baja por maternidad cayeron en saco roto.

Pero el suplicio de Kimkee no acabó ahí. Cuándo rompió aguas “el hotel no nos ofreció ninguna ayuda”, ha explicado la mujer al Daily News. La misma noche que el hijo de la empleada decidió llegar al mundo, también se celebraba una fiesta en el hotel. Lo primero es lo primero. Los responsables no dudaron en que la prioridad era no molestar a los clientes.

El jefe de Kimkee decidió que lo mejor era que el parto aconteciese en una de las habitaciones del Hotel The Standard de Nueva York. Lejos de ser un acto de buena voluntad, el supervisor de la parturienta ni siquiera llamó a un médico para que asistiera el parto.

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