Carmen Beatriz Fernández: Obama ganó, y sin embargo perdió Capriles

Era de noche, y sin embargo llovía, dice una castiza expresión  que
hace mofas de ciertos rebuscados que tratan de hilar absurdos, sin
lógica consistencia. Creo que no es el caso, empero, entre las
elecciones norteamericanas y las venezolanas. En ambos casos se trató
de elecciones importantes y donde las fuerzas electorales se percibían
relativamente parejas. Hay además analogías relevantes entre los
candidatos. Aquí 5 semejanzas y una importante diferencia comparando
ambas elecciones presidenciales:

1.   El país quedó más polarizado tras las elecciones. En ambos
procesos electorales el electorado juzgaba que había mucho en juego, y
que tras los resultados se redefiniría el sendero nacional en una u
otra dirección. Una encuesta postelectoral de USA Today indagó a nivel
nacional si los norteamericanos se encontraban unidos alrededor de sus
más importantes valores y los resultados fueron que un 69%piensa que
los “Estados Unidos” no son tan unidos después de todo. Sólo un 29%
cree que hay consenso en los valores básicos de la sociedad. “Divided
we stand” podría bien sustituir el tradicional lema de esta nación
federal.

2. Las encuestas confundían. Tambien en ambos procesos a medida que se
acercaba el día de las elecciones las encuestas lejos de converger,
creaban más confusión. Los resultados de las mediciones de opinión
pública eran tremendamente dispares: las variaciones entre encuestas
en USA electoral iban desde los 7 puntos a favor de Romney (Gallup)
hasta los 6 a favor de Obama (IBD/TIOPP).  En Venezuela fue aún peor:
las diferencias iban desde 25 puntos a favor de Chavez (30,11) hasta 4
puntos a favor de Capriles (C21). En ambos casos las encuestadoras más
conocidas  estuvieron entre las que más ampliamente erraron en sus
predicciones (Gallup y Ramunsen en USA; C21 y Datanálisis en
Venezuela), mientras que encuestadoras cuasi desconocidas generaron
predicciones bastante acertadas (Google Consumer Survey y la
Universidad de Texas en USA, y Datincorp o Varianzas en Venezuela).

3.      Los segmentos. Otro parecido se da en la distribución de
segmentos de apoyo electoral: tanto Obama como Capriles concentraron
los favores de los segmentos femeninos y jóvenes del electorado. Se
calcula que un 60% de los jóvenes y un 55% de las mujeres votaron por
Obama. En Venezuela las encuestas de salida no son tan precisas, pero
algunas encuestas estimaron que el favoritismo de esos segmentos hacia
Capriles Radonski iba en proporciones similares. Este es un indicador
muy relevante pues en buena medida tener futuro en política parte de
poder inspirar a los más jóvenes, además sugiere que los valores que
encarnan Obama y Capriles son aquellos más acordes a los valores
políticos del SXXI, y más asociados a la empatía, la educación, los
derechos de las minorías, el medio ambiente y otros valores de gran
actualidad.

4.     El desprecio.  Una nada simpática analogía entre las elecciones
de USA y Venezuela está en que Romney despreciaba al 47% del
electorado, mientras que Chavez hace lo propio con el 45% del país que
no votó por él. El desprecio de Romney se plasmó en un spot que tuvo
gran impacto tanto en medios tradicionales como viralmente en redes
sociales, y que partía de una grabación de un acto de campaña.

5.     La abstención. Finalmente una quinta analogía entre ambos
procesos se da en el hecho de que el peso de los niveles de
participación incidió de manera importante en el resultado final.
Tanto en USA como en Venezuela, la abstención no es bilateral, sino
que suele concentrarse en un segmento político, que en USA suele ser
el elector demócrata y en Venezuela varía en relación al proceso del
que se trate.  En 2012 había algún riesgo de que los electores de
Obama no participasen masivamente (sobre todo en los segmentos negros
e hispanos del electorado) y por ello la movilización demócrata fue
fundamental. En Venezuela el votante chavista se encontraba menos
motivado que en procesos anteriores, por ello la participación de la
votación oficialista se activó mediante una agresiva movilización, que
en no pocos casos incluso incurrió en el acarreo forzado.

Una diferencia fundamental entre las campañas de Obama y la de
Capriles estuvo en el uso que se hizo de la tecnología. Si bien es
cierto que el uso de los nuevos medios está mucho más masificado en
USA y ello favorece su utilización también masiva en la campaña, la
penetración de los nuevos medios es lo suficientemente alta en
Venezuela como para haber hecho un mejor trabajo de segmentación y del
uso de la tecnología para ganar elecciones. Particularmente
contrastante fue lo relativo al uso de la tecnología para la
segmentación de las audiencias claves. La oposición venezolana hizo un
buen trabajo en la segmentación geográfica, con la  identificación de
potencial de crecimiento a partir de los valores urbanos y el foco en
ciudades intermedias, sin embargo, a diferencia del trabajo hecho por
el comando demócrata, la segmentación demográfica fue débil, y sin
convocar a la inteligencia colectiva. Probablemente ello no hubiera
hecho la diferencia final en lo electoral, pero hubiera quizás ayudado
a recortar la brecha. Bien vale la pena revisar esta variable hacia el
futuro, especialmente en esta lluviosa noche democrática que parece
aproximarse en el horizonte político venezolano.

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T: @carmenbeat

La autora preside la consultora DataStrategia y es profesora de
comunicación política en el IESA