Orlando Viera-Blanco: Hay que conquistar la voluntad popular

Según el sociólogo Rafael Revilla, experto en propaganda política y caucásico (por disciplinado) investigador social, “Chávez no-ganó las elecciones en términos políticos, sino electoreros (… ) mientras que Obama sí ganó electoral y políticamente” ¿Qué significa ganar electoral más no-políticamente?

Lo que machaca sin tregua Revilla es que apuntamos a lo electoral, cuando lo primero es comprender lo social, lo popular. El resto viene después. Sin dejar de lado la parcialidad descarada del CNE y el músculo propagandístico del Estado-gobierno, Chávez ha armado una estructura de mando que le permite cercar a milicianos y opositores en la banalización electorera. Mientras la oposición zigzaguea y se muerde la cola buscando “otro Chávez” para sólo “contar votos”, torea una agenda impostergable cual es acoplar sociedad civil y pueblo… Pero es difícil. La oposición es gatoparda. Entre adecos, copeyanos, exchavistas, masistas, radicales o perfumados del primor de PJ, poco pueden alinearse para luchar contra un leviatán rojo, con todos los recursos del Estado, las armas, cadenas, legionarios, miedos y adulancias. Y Chávez también ha neutralizado las capas altas y medias de la sociedad, empoderando los estratos populares, desde donde anticipa sus caprichos y sus despojos, entre ellos, sus victorias electorales. El nuevo chantaje: otra constituyente para asegurar su dinastía. ¿Cómo contenerle? Menos partidismo, más organización ciudadana y más calle (no sólo en elecciones).

Es fecundo revisar la victoria de Obama. Su equipo (no-su partido), supo interpretar la nueva diversidad demográfica de su país. ¿Lo hemos hecho nosotros?… Toda una artillería métrica y propagandística por regiones y tipos sociales, llegó pré a porte a sus destinatarios. A los latinos, inclusión y educación. A los inmigrantes: amnistía. A los jóvenes: move forward. Y a las mujeres que compiten y trabajan, la potestad de gobernar (¿?) su cuerpo (aborto). Los temas centrales quedaron de lado por un mensaje humilde y con sentido de neutralidad, lanzado a través de 20 millones que siguen a@barackobama. Le toca ahora al conservadurismo republicano revisar la prepotencia del tea party y sus torpezas (patético el show de Clint Eastwood)… Cabe destacar que desde la victoria de Roosevelt (1936), nunca un candidato había perdido contra un Presidente, con 8% de desempleo, 2% de crecimiento y un abismo fiscal que triplica el PIB.

Obama ganó política y electoralmente. Chávez se “coronó” con papeletas sucias. Aun así, es derrotable. Urge un nuevo movimiento, una nueva dinámica ciudadana que reinterprete nuestra composición social, sus necesidades afectivas y materiales, para dar con una nueva estructura (y estrategia), que permita ganarnos la voluntad popular. 

[email protected] T: @ovierablanco