A un mes de los disturbios siguen los retrasos en el ferrocarril

Al cumplirse hoy el primer mes de los sucesos del ferrocarril del Tuy, usuarios reportan otras fallas en el sistema de transporte Ezequiel Zamora cuyas instalaciones fueron destrozadas por pasajeros que triplicaron el tiempo de espera en la estación Cúa. Maryori Gómez, vecina de Cúa, confirma que los retrasos siguen, pero no son tan reiterados como los que detonaron la furia colectiva del 19 de octubre, informa El Nacional.

DANIEL PALACIOS YBARRA
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Las demoras se han convertido en parte de la jornada, pues todos los días los pasajeros reportan demoras. “En Cúa tengo que esperar hasta 20 minutos por la llegada de un tren.

Pienso que el Instituto de Ferrocarriles del Estado debe tomar correctivos para que los disturbios no se repitan. Pero lo curioso es que hace un mes, cuando pasó todo, no hubo autoridad que diera una explicación clara ni asumiera el compromiso de evitar la continuación de los retrasos”, explicó Gómez, residente de Cúa, donde se registró la reyerta.

Carla Salazar, también de los Valles del Tuy, comentó otra situación: “Parece que las autoridades del IFE finalmente escarmentaron. En Charallave no hay irregularidades. Todo funciona como debe ser, pero la conducta de la gente sigue siendo detestable. Si bien es condenable que alguien cause destrozos para exigir su derecho, porque daña el patrimonio público, tampoco podemos olvidar que ese día hubo 40 minutos de espera sólo para que llegara un tren”.

Manuel Peñalver, habitante de la zona, lamenta lo que ocurre con el sistema de transporte. “¡Qué lástima da saber que después de una protesta inadecuada, las cosas mejoren automáticamente! La primera lectura de este caso es que tenemos un Gobierno que sabe reaccionar momentáneamente a las crisis, pero no sabe hacer las cosas bien para evitar que eso ocurra. Con actitudes como esta, sólo le suman razones para que la gente encuentre en la protesta ­por muy violenta que sea­ la solución que busca”.

Incompatibilidad. Ricardo Sansone, vocero de la ONG Familia Metro, señala que hay fallas de origen en la relación usuario-sistema. “A diferencia del Metro de Caracas, con el ferrocarril del Tuy ocurrió lo mismo del BusCaracas y el Metro de Valencia. En ninguno de los casos se formó al usuario para hacer buen uso de las instalaciones. Recuerdo que antes de que inauguraran el subterráneo de Caracas había hasta una propaganda de una marca de malta que invitaba al pasajero a estar a la altura del servicio”.

Pero la relación no es recíproca, argumenta Sansone.

“Si ese ciudadano está expuesto a tantos retrasos como el de ese día, pues ya no se cumple la premisa `cúmpleme que yo te cumplo’. Entre otros factores, porque no fueron educados para eso. En mi tiempo como trabajador del Metro fuimos formados para manejar conflictos de masas, pero los operadores de ese sistema ferroviario tampoco están preparados para enfrentar situaciones semejantes”.