CIJ en fallo salomónico dio más mar a Nicaragua y todos los cayos a Colombia

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) extendió este lunes la soberanía marítima de Nicaragua en el Caribe, pero mantuvo parte del límite al oeste de la isla San Andrés como quería Colombia, a quién atribuyó todos los cayos en disputa de esa región rica en petróleo y otros recursos.

La CIJ fijó así en el mármol de un fallo inapelable buena parte del trazado de la frontera marítima entre Colombia y Nicaragua, que los dos países se habían comprometido de antemano a acatar, al término de décadas de disputa bilateral.

“Ya superamos una etapa, los abogados nuestros están contentos, y el presidente (Daniel) Ortega en unos momentos hará las correspondientes declaraciones”, dijo a la AFP el canciller de Nicaragua, Samuel Santos.

El embajador Julio Londoño Paredes, que encabezaba la delegación colombiana, fue algo más circunspecto al declarar a la prensa que “tenemos que estudiar cuidadosamente el fallo”.

La decisión de los 15 jueces de la corte mundial, principal órgano judicial de la ONU con jurisdicción universal, fue presentada en La Haya en una exposición de unas dos horas por el presidente del tribunal, Peter Tomka.

“La Corte concluye que Colombia y no Nicaragua, tiene soberanía” sobre los islotes en disputa, precisó Tomka. Se trata de los cayos Albuquerque, Bajo Nuevo, Este-Sudeste, Quitasueño, Roncador, Serrana y Serranilla.

El otro aspecto de la disputa, la delimitación de la frontera marítima, extendió la jurisdicción de Nicaragua al este del meridiano 82 hasta donde Colombia la ejerce actualmente. Favoreció así a Managua para compensar lo que consideró una “disparidad importante” que beneficia a Bogotá.

Tomka detalló las coordenadas del complejo trazado de la nueva frontera que extiende hacia el este la soberanía de Nicaragua pero mantiene una lengua de jurisdicción colombiana a la altura de las islas de San Andrés y Providencia, así como en un radio de solo 12 millas náuticas alrededor de los cayos colombianos de Serrana y Quitasueño, ricos en peces, langostas y caracoles.

La Corte no precisó el total de la extensión marítima atribuida finalmente a cada país, ya que en dos sectores se trata de una frontera que quedó sin definir hacia el este: los magistrados se negaron a pronunciarse más allá de las 200 millas de las costas.

El diferendo había iniciado en 1928 cuando Managua cedió a Bogotá las islas San Andrés y Providencia con la firma del tratado Bárcenas-Meneses Esguerra, que fue ratificado en 1933 cuando el país estaba intervenido por Estados Unidos.

En 1969 Colombia pretendió establecer su límite con Nicaragua en el meridiano 82, que Managua rechazó alegando que el tratado no fijó límites y que esa decisión cercenaba su plataforma continental en el Caribe. En 1980, Nicaragua declaró nulo el tratado.

En diciembre de 2001, Nicaragua denunció a Colombia ante la CIJ su soberanía sobre el archipiélago. Seis años más tarde, el tribunal reconoció la soberanía colombiana sobre las tres islas pero se declaró competente para dirimir la delimitación marítima entre los dos países y definir la soberanía de los cayos.

En 2007 la CIJ desestimó las objeciones de Colombia acerca de que no era competente para conocer del caso y determinó que no juzgaría sobre la posesión de las islas San Andrés, Santa Catalina y Providencia, confirmando la soberanía colombiana, pero sí sobre los límites marítimos, informó Afp.

 

 

Más temprano

El contencioso entre Nicaragua y Colombia, sobre el que La Corte Internacional de Justicia (CIJ) emite hoy su fallo, se prolonga desde 2001, cuando el gobierno nicaragüense solicitó a este tribunal que definiera las fronteras marítimas en el Caribe entre ambos países.
La resolución de la CIJ, que es inapelable, pondrá el punto y aparte de una controversia jurídica de once años pero que diplomática y políticamente se remonta a 1980, cuando Nicaragua desconoció el Tratado Esguerra-Bárcenas firmado con Colombia en 1928, por considerarlo nulo, pues alega que el país estaba ocupado militarmente por EE.UU.

En ese tratado, los dos países firmaron un acuerdo que establecía el meridiano 82 como frontera marítima entre Nicaragua y Colombia.

Nicaragua reclama la soberanía de unos 50.000 kilómetros cuadrados, que incluyen el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y unos cayos cercanos, y por tanto la nulidad del tratado de 1928 que otorgó el dominio de este territorio a Colombia.

En un fallo preliminar, de 2007, la Corte Internacional, con sede en La Haya, confirmó que las islas mayores de San Andrés, Providencia y Santa Catalina son colombianas, pero también se declaró competente para decidir sobre la soberanía de media docena de cayos y trazar una frontera marítima en lugar del meridiano 82.

Nicaragua considera que la actual frontera a la altura del meridiano 82 no es justa porque su plataforma continental se prolonga más allá de esa línea, sobrepasando la ubicación del Archipiélago de San Andrés.

Bogotá estima que a la hora de definir su frontera con ese país centroamericano se tiene que tomar como punto de referencia costero de Colombia las Islas más occidentales de San Andrés, que está situado a 220 kilómetros de Nicaragua y 775 kilómetros de las costas colombianas.

El área marítima en disputa es una zona no sólo de belleza paisajística sino también de gran riqueza pesquera y petrolífera.

El 6 de diciembre de 2001 Nicaragua, presidida entonces por Arnoldo Alemán, presentó una demanda contra Colombia ante la Corte Internacional de Justicia, para que ésta definiera las fronteras marítimas en el Caribe y reconociera a Nicaragua la propiedad sobre el archipiélago de San Andrés y los cayos Serrana, Roncador y Quitasueños.

Una vez que la Corte determinó en 2007 que la soberanía sobre las islas ya había sido establecida en favor del Colombia por el Tratado de 1928, el litigio por la frontera marítima en el Caribe continuó adelante.

Honduras y Costa Rica solicitaron intervenir en el litigio en 2011, al considerar que las reclamaciones de Colombia y Nicaragua podría afectar a sus intereses, pero la Corte Internacional de Justicia rechazó sus peticiones

La CIJ celebró en La Haya (Holanda) las audiencias orales sobre el caso entre el 23 de abril y el 4 de mayo de 2012 y en ellas cada parte defendió su postura. EFE