Demolida en 85 % la cárcel vieja de Coro

Desde hace exactamente un mes, la paz fue calando poco a poco en cada rincón de la ciudad de Coro tras el inminente cierre del Internado Judicial, conocido también como la cárcel vieja de Coro. Hace más de 80 años la ahora extinta prisión que se ubicaba en el casco central de la localidad mirandina, había sido creada con la intención de servir como reclusorio para albergar no más de 300 internos, informa La Mañana de Coro.

Wilene Sayago/ La Mañana

Sin embargo, con el pasar de los años el mal llamado retardo procesal producto de la justicia saturada, aunado al ingreso excesivo de privados de otras entidades del país, la falta de reeducación de la población reclusa, y el insuficiente mantenimiento a su infraestructura, generó que la corrupción fuera creciendo desmedidamente desde las propias entrañas de este penal dejando como resultado la instauración de mafias dedicadas a la extorsión, secuestro, robos, y asesinatos, que desde hace unos 20 años atrás hasta el 19 de octubre de 2012 mantuvo en zozobra a los habitantes de la entidad falconiana, y cuyas redes delictivas que fueron tejidas fuera de esas paredes colmadas de violencia aún están siendo atacadas por los organismos de seguridad del estado.

La toma de esta vieja penitenciaría duró exactamente cinco días dejando el mínimo índice de irregularidades debido al uso del diálogo que emplearon delegados del Ministerio Penitenciario con los “líderes” de ese reclusorio, quienes en un corto plazo se rindieron. Para ese entonces se lograron trasladar a las cárceles de Tocuyito, Uribana, Tocorón, Comunidad Penitenciaria de Coro, Sabaneta, Yare I, y Puente Ayala 598 de los 601 internos que integraban la población penada y procesada que allí permanecía desde el día lunes 15 de octubre. Los tres reos faltantes fallecieron durante el proceso de desalojo. Uno de ellos fue ajusticiado por sus propios compañeros dos días antes del cierre del penal por pedir ser llevado a otra correccional.

Factores como los ya mencionados fueron el detonante de motines, enfrentamiento entre reos e innumerables huelgas de hambre que al igual que en otras prisiones han puesto al sistema penitenciario venezolano en jaque. Para atacar de lleno esta realidad, en julio de 2008 el Viceministerio de Seguridad Ciudadana inauguró en Falcón la primera cárcel modelo del país, con el objetivo de desahogar el Internado Judicial que para ese entonces albergaba a unos 1 mil 300 reclusos y reclusas.

Pero el propósito no se cumplió, impulsando así en a las autoridades nacionales a planificar el desalojo y clausura de dicho penal desde el 2010. A juicio de la máxima autoridad penitenciaria Iris Varela, estos traslados no generarían condiciones de hacinamiento en los ya mencionados penales, pese a que la población reclusa para el mes de julio de este año era de 45 mil 600 internos, con un excedente de 29 mil 081 personas, “lo que supone un hacinamiento de 176%”, según Humberto Prado, representante del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP).

El Internado Judicial de Coro llegó a albergar hasta inicios de este año mil 600 privados de libertad. Por su parte Nelson Arteaga Mora, quien para el año 1975 fungió como comandante del D42 de la GNB asentado la Vela de Coro (organismo encargado de la seguridad externa de esa cárcel), sostuvo que un verdadero sistema carcelario debe regirse sobre las líneas de la reeducación, la reducción y la reinserción social de estas personas. Aspectos que a su parecer no se han sido cumplidos cabalmente en Venezuela.

Muestra de ello ha sido la evidente violencia carcelaria que ha dejado en los últimos catorce años al menos 5 mil 370 reclusos asesinados dentro de estos calabozos. “En este caso se agudizó principalmente por la cercanía de la ciudad a la prisión, puesto que felicitaba una serie de aspectos de penetración externa llegando al extremo de poseer armamento de alto calibre”, comentó.

CON MIRAS AL CONSERVATORIO MUSICAL
Desde el pasado 23 de octubre hasta la fecha las labores de demolición de las instalaciones de la cárcel de Coro se han consumado en un 85%, según declaró el Secretario de Seguridad Ciudadana, Reinaldo Martínez Montañés, quien a su vez mencionó que el 15% restante será completamente destruido en el lapso de dos semanas puesto que están muy próximas a gran parte de la estructura histórica que se pretende conservar, para luego dar inicio a la instauración del conservatorio de música ” Maiolino Conte”; proyecto que contará con el apoyo de Fundaregión.

“Tres cuadrillas integradas por demoledores, albañiles, y demás obreros han venido trabajando permanentemente en la limpieza y destrucción de este espacio”, dijo Martínez Montañés indicando además que la fiscalía 7º del MP continúa el curso de las investigaciones concerniente al caso de los dos funcionarios; un Primer Teniente y un Sargento Mayor de la 3ra compañía de la GNB, por su presunta responsabilidad en el acceso de drogas y armamento al citado recinto carcelario. “Durante las labores de demolición fueron encontrados cigarrillos y chuzos, es lo único hasta el momento”, declaró al DIARIO LA Mañana el Contraalmirante Martínez Montañés.

NUEVOS ESPACIOS
El estado venezolano ha venido tomando acciones respecto al evidente escenario carcelario en el país. Desde el año 2004 se activó el plan de humanización penitenciaria a través de la creación de la comisión presidencial para asuntos penitenciarios. Hecho que fue la antesala a la formalización en el 2011 del Ministerio para los Servicios Penitenciarios. Según el director del OVP, Humberto Prado, 567 personas han muerto en las cárceles del país desde la creación del Ministerio del Servicio Penitenciario. “En los últimos 10 años han fallecido más de 5 mil presos en las cárceles y en este año hasta julio iban unos 480 homicidios dentro de estas prisiones.

Es decir que la constitución del Ministerio Penitenciario no ha contribuido en nada por que el estado es responsable de garantizar la vida de estas personas reclusas. Yo desconozco si han abierto algún juicio contra alguien por este tipo de delitos. Eso demuestra un gran deterioro del sistema penitenciario”, agregó Arteaga Mora. Posterior al conflicto suscitado en el retén La Planta, el presidente de la república Hugo Chávez asignó la cantidad de 1,49 millardos de bolívares para la construcción de ocho cárceles en el país, al igual que otros 164 millones de dólares para la instalación de 40 módulos de comunicaciones locales en los internados judiciales.

En Falcón la ministra Varela anunció la edificación de un centro para procesados judiciales que se ubicaría contiguo a la cárcel modelo de San Agustín, a fin de ir disminuyendo el hacinamiento, aún cuando según fuentes del OVP se necesitarían unas 25 prisiones para descongestionar las ya existentes.

SOLUCIONES EN MANOS EXPERTAS
Muchos han sido los alegatos y opiniones respecto al sistema carcelario en Venezuela, el cual fue catalogado por el mismo presidente Chávez como “un verdadero cáncer” duro de sanar. Pero aunque algunos indiquen que esto es tema del gobierno lo cierto es que esta situación ha germinado por la falta de valores dentro de la matriz familiar. Nelson Arteaga Mora añadió que la participación de criminólogos expertos en la materia penitenciaria, la revisión exhaustiva de los organismos de seguridad, y la fundación de nuevas cárceles, entre otros aspectos, podría mermar el problema carcelario.

Aunque la creación de más escuelas, optimizar de manera permanente la educación en cada rincón del país, y fortalecer los valores familiares atacarían de manera más eficaz los problemas sociales en los que está aún sumida Venezuela. “Nuestro país aún esta lleno de familias distorsionadas. Hijos que son de hermanos, o primos, padres que violan a sus hijas e hijos, que los maltratan a diario este tipo de situaciones perjudican el bienestar psicológico de las personas impulsándolas a refugiarse en las drogas, en delitos como robo, homicidios, hasta en la prostitución o aún peor en la soledad que los conlleva a la muerte y eso se debe atacar con la atención oportuna”, precisó.

Refirió que en la medida que los internos sean bien atendidos partiendo de la educación hasta abarcar el área de la salud, esta sociedad moderna crecerá de manera adecuada. “Si quieres conocer si un país ha evolucionado, visita sus cárceles”, concluyó.