Así ayuda la ONU a los niños desfavorecidos

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Ceviche, guacamole, empanadas, alfajores o caipiriñas son algunas de las especialidades típicas latinoamericanas que se degustaron hoy en el Palacio de las Naciones de Ginebra, sede europea de la ONU, en un bazar solidario cuyos fondos serán destinados a la infancia más desfavorecida.

“Desde hace cuarenta años, el Círculo Femenino de las Naciones Unidas de Ginebra organiza un bazar navideño para recaudar fondos y sufragar el coste de proyectos de cooperación para niños en cualquier parte del mundo”, explicó a Efe Amira Mohammed, del comité de información del Bazar 2012.

Como si de un mercadillo callejero se tratase, los pasillos de la sede de la ONU se llenaron de música, coloridos tenderetes con objetos típicos de cada nación y puestos de comida en los que se pudo degustar desde el típico guacamole mexicano hasta platos típicos chinos, pasando por especialidades de países como Argentina, India, Etiopía, Suecia o Gabón.

Tras los mostradores se encontraban mercaderes poco convencionales, pues fueron las trabajadoras y diplomáticas de las misiones de los diferentes países miembros de las Naciones Unidas quienes se encargaron de servir sus platos.

“Normalmente siempre damos las empanadas con el vino chileno porque tienen un éxito loco”, explicó a Efe Palmira Fermandois, de la misión de Chile ante la ONU en Ginebra, quien aseguró que lleva más de veinte años acudiendo al bazar solidario de la ONU.

La tradición marca que sean las mujeres las encargadas de organizar el evento, aunque en los últimos años más hombres se han implicado en este mercadillo solidario y ahora no es extraño ver a más de uno vestido con delantal y sirviendo platos.

Es el caso de Patricio Silva, segundo secretario de la misión de Uruguay, quien colaboró con el puesto de su país, en el que se proponían vinos, empanadas de carne, “Pascualinas” (un típico pastel de espinacas) o alfajores con dulce de leche.

Este año participaron 79 países repartidos en 46 puestos de comida tradicional y 60 tenderetes de productos de artesanía nacional, entre los que se encontraban Argentina, Brasil, Chile, Cosa Rica, Ecuador, México, Perú y Uruguay.

La gastronomía de Latinoamérica fue una de las más demandadas, pues hacia la hora del almuerzo eran los puestos más concurridos y los que más pronto se vaciaron, junto con los de India, Tailandia y China.

“Somos bastante populares, todos conocen la comida mexicana y la piden”, explicó Alejandra Puente, esposa del embajador de México desde su puesto, en el que vendía tacos de pollo, guacamole y cócteles margarita.

“En un momento se ha llenado todo de gente, todo el mundo comprando y preguntando, la verdad es que ha tenido mucho éxito”, explicó Silva desde el quiosco de Uruguay.

Las empanadas de carne argentinas y los alfajores de dulce de leche han sido otros platos que se han agotado rápidamente, según contó Andrea D’Alotto, esposa del embajador argentino.

Desde Perú se ofrecieron cebiche, Inca Cola o crema volteada, entre otras especialidades, mientras que Costa Rica invitaba a los trabajadores y visitantes que paseaban por este animado bazar a probar sus picadillos.

El Círculo Femenino de Naciones Unidas de Ginebra ha previsto recaudar más de medio millón de dólares con este bazar y con la actividad “La caminata de los niños”, una propuesta a través de la que se obtiene financiación de empresas privadas por cada visita guiada que una escuela extranjera haga a la ONU.

Con la recaudación de esta jornada lúdica se financiarán 75 proyectos de desarrollo infantil seleccionados de todos los rincones del mundo. EFE