En tiempo Real: ¡Hallacas a 5.9 bolos en Mercal! por @carlosvalero08

Eran las 9 pm, el presidente, luego de descansar varios días por la campaña electoral y de atender un sin número de llamadas de los socios del Alba y de los países de su nueva geopolítica, convocó de urgencia a su gabinete económico, el mismo que prohíbe tener economistas entre sus miembros o asesores. La agenda se resumía en un punto único a tratar -un verdadero problema de estado-¿Cuánto costarán las hallacas en la red Mercal para esta Navidad?

Con su peculiar estilo de alta gerencia bolchevique, el Comandante presidente comenzó a hacer las preguntas de rigor. ¿Haremos hallacas caraqueñas, gochas o maracuchas? ¿Cumplieron la orden de no usar el recetario de Scannone, porque eso lo hacen los burgueses caraqueños? ¿Vamos a usar hojas de plátano colombiano o nicaragüense?, etc.

Por su parte, saltó el encargado de Alimentación y el Ministro de Agricultura quienes se dejaban ver cierta complicidad hasta en la forma en que cruzaban los dedos para que el atribulado Jefe de Estado no cometiera la imprudencia de preguntar excentricidades, valga decir: “Mira vale Ministro dime una cosa, el cochino, la gallina o la carne son nacionales?” -que Dios nos libre pensarían seguramente-

Mas temor entonces podía causarles que el comandante de Mercal preguntara sobre el costo de los insumos para ver la diferencia entre el precio de venta y el precio de reposición sin incluir utilidades capitalistas o cosas más aburridas como la relación entre las redes socialistas de producción de insumos como la cebolla, el pimentón, las pasas por mencionar solo algunos. Ay papá! Allí se ponía color pimentón la cosa.

La conclusión del mencionado cónclave fue vender las hallacas a 5.9 en Mercal independientemente de que la mayoría de sus ingredientes provengan del mundo entero y que dicho costo no cubre siguiera el precio de importación de la mercancía. Me parece perfecto que todos puedan acceder a las tradiciones navideñas y hay que subsidiar a las personas más vulnerables, pero el ejemplo de una hallaca a 5.9 es muy mala señal para nuestra sociedad, de hecho sería mucho más conveniente que la regalaran o que se le diera un bono directo a la población que lo necesite en lugar de estar fomentando una economía artificial e insostenible.

La simbología que impone la revolución tiene tres temas centrales, en primer lugar fomenta la guerra entre ricos y pobres; promueve la dependencia del estado paternalista a cambio de lealtad política y pobreza perpetua y desprecia los conceptos modernos de la economía y del desarrollo científico occidental por ser gérmenes del capitalismo global que dañan la revolución. Por ello es que el gobierno prefiere gastar nuestras reservas en juguetes de guerra y en fortalecer el capitalismo de los socios internacionales que enfrentar con seriedad y sin gríngolas ideológicas temas sencillos como la “soberanía alimentaria” o el costo de los bienes y servicios.

Las políticas sociales deben proteger y sacar de la pobreza a la población en lugar de perpetuarla como lo hace el gobierno. Ojalá que las personas que acudan a Mercal puedan disfrutar de una verdadera hallaca y no de una chimba que lo único bueno que tiene es el precio. Es bueno preguntarse cuántos altos jerarcas de este gobierno compran esas hallacas en Mercal, así como cuántos de ellos se atienden en los centros hospitalarios del gobierno.

Es clave para nuestro desarrollo como sociedad que se empiecen a decir las cosas claras y se comience a focalizar las transferencias que se hacen a través de las políticas públicas. La revolución a medida que avanza se vuelve más conservadora y generadora de desigualdades, nuestro deber ciudadano es denunciarlo e intentar que el pueblo aún hipnotizado despierte y asuma su responsabilidad frente a un gobierno que acaba día a día con nuestro país por su ineficiencia y anacrónica gestión pública.

Carlos Valero

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