Afiuni cuenta en su libro que fue violada en la cárcel

El libro “Afiuni, La Presa del Comandante” que mañana viernes presenta el colega Francisco Olivares, un respetado y acucioso periodista de investigación del diario El Universal, estoy seguro asombrará, dejara boquiabiertos y provocará una reacción entre sus lectores que puede ir desde el estupor a la rabia, de la vergüenza a la protesta, de la sensación de impotencia a la angustia colectiva, del asco por un gobierno forajido a un grito ante el mundo reclamando justicia.

En una de las etapas del libro la conversación con el autor se vuelve sumamente tensa: las lágrimas no dejan de fluir, María Lourdes intenta no decir la palabra a la que muchas mujeres le rehúyen, que tratan de borrar cuando se encuentran en esa desesperada situación. Me contengo, no interrogo. Ni siquiera busco alguna fórmula para normalizar la tensión, me paralizo. María Lourdes mira hacia el fondo de la sala como escrutando si su papá o su mamá están merodeando por allí. Al comprobar que no están y seguimos solos, en un tono muy bajo sigue el relato.

“A mí me sacaron el útero pero me encontraron seis miomas… Yo tuve una pérdida en el penal”.

¿Cómo, por qué? Pregunto de un salto sin poder contener la reacción.

“La violación…”

La confesión de un episodio tan cruel, tan íntimo y doloroso nos obliga a tomar una pausa para que los sentimientos se expresen sin obstáculos. A pesar del dolor que expresa casi temblando presiento en ella como un desahogo, como quien se ha desprendido de una pesada carga. Luego de la breve pausa toma fuerzas y sigue adelante.

“Después de eso yo no paraba de sangrar. Yo tenía ya 47 años. Fue hace exactamente un año. En septiembre comencé con los problemas. En diciembre me dijeron que tenía que operarme de emergencia. A pesar de todo lo ocurrido, de las evidencias ofrecidas, el juez Alí Paredes, quien conocía la causa, le dio largas al asunto, no accedía a facilitar mi tratamiento y me operaron en febrero, varios meses después de lo sucedido. El episodio ocurrió en julio, ya tenía siete meses presa. Yo tuve una falta del período en agosto y a finales de septiembre me di cuenta de que además había quedado embarazada”.

Con información de runrunes.es