Juan Carlos Sosa Azpúrua: Galáctico y simio

A pesar de la crisis mundial, sigue el progreso del ingenio. Jeff Bezos comenta a Charlie Rose que la internet apenas tiene el 1% de explorada en cuando al alcance que se le intuye.  Ya existen carros tripulados por computadoras, que pueden programarse para recoger a los niños en el colegio y buscar un sobre en la oficina;  también serán maniobrados a distancia a través de un control remoto que podrá ser una aplicación del teléfono móvil. Y el carro volador dejó de pertenecer a la ciencia ficción, comenzó el tiempo regresivo para verlo volando por las nuevas ciudades que se diseñen para esto. La AIE afirma que EUA en breve será autosuficiente en petróleo y se convertirá en exportador neto. ¿Y Venezuela? Tantas oportunidades despreciadas.  Los titulares aquí son asuntos propios de estadios inferiores en la evolución del Hombre. Nos metimos en la cápsula del tiempo y ésta se averió en una tierra lejana, pretérita; con seres extraños aislados del mundo. Continuamente se descubren nuevos planetas, en cualquier momento se hará contacto con otras civilizaciones extraterrestres y eso provocará cambios tan profundos en la comprensión del absoluto, que hasta una nueva raza podría generarse, un mestizo con sangre terrícola mezclada con alienígena, y estos seres traerán consigo posibilidades que expanden la imaginación infinitamente.  Cuando afinco la mirada en Venezuela, me viene la imagen de George Taylor en el año 3978,  descubriendo la Estatua de la Libertad enterrada en la arena, dándose cuenta que el planeta de los simios es la Tierra.  No falta mucho para que en este  siglo XXI suceda lo mismo pero al revés. Un visitante de otro país, quizás el mestizo intergaláctico, llegará a Maiquetía para descubrir que no está en la Tierra, sino que aterrizó en el planeta de los simios.

@jcsosazpurua / www.jcsosa.com