Laureano Márquez: Defendiéndonos de la Defensoría

Mucha polémica ha despertado la manifiesta intención de la Defensoría del Pueblo de convertirse en juez de la caricatura nacional. Algunos piensan que se trata de una insensatez; por el contrario, quien suscribe cree que es la primera manifestación de auténtica inteligencia que ha dado el actual gobierno en los últimos 14 años, al reconocer dónde están sus verdaderos y únicos adversarios. Efectivamente, el humor en Venezuela ha alcanzado unas cotas de agudeza e inteligencia que lo hacen verdaderamente poderoso y sumamente peligroso para el poder que no tiene, frente a él, ningún mecanismo de defensa.

La desventaja del poder es evidente, pues frente al ingenio que lo desnuda, solo cuenta con cárceles, tanques de guerra, aviones y policías. A uno le da dolor verle así, tan desguarnecido. Estoy convencido de que apelando al principio de la justa guerra y para evitar el apabullamiento, muchas veces, son más bien los caricaturistas los que se limitan frente al abundante material que ofrecen cada día nuestros conductores. Tampoco el ensañamiento es aconsejable.

No dejan de sorprender sin embargo los argumentos de la Defensoría: ­”No se puede llamar arte a estas expresiones que no comulgan con el pueblo y que, además, lo insultan, lo descalifican y lo desprecian sólo por su manera de pensar”. Aquí tenemos una primera cosa, la definición de arte: “aquello que comulga con el pueblo”; en principio me parece una buena definición, sólo me inquieta saber quién es el que define si esta comunión se da o no. Nadie duda de que Miguel Ángel es una de las figuras más relevantes de la historia del arte; sin embargo, muchos pensaron que su Juicio Final no estaba en “comunión” con lo que se requería: demasiados desnudos, demasiada sensualidad. De hecho, fueron cubiertos algunos de ellos, luego de la muerte del Papa Julio II. ­”La Constitución es muy clara con respecto a la libertad de expresión, la cual tiene el coto de no promover el odio, la discriminación ni el racismo, y es precisamente lo que estos señores están haciendo”.