El adiós del gran Michael Schumacher (Fotos)

Michael Schumacher se retiró de la Fórmula 1 este domingo y ahora por fin el ser humano dejará paso a la leyenda, para que con el paso de los años se lo siga admirando o discutiendo.

El piloto alemán corrió este domingo en el Gran Premio de Brasil su última carrera de F1 -finalizó séptimo- para pasar a los libros de historia de la categoría con cifras récord avasallantes:

Siete títulos mundiales (1994, 1995, 2000, 2001, 2002, 2003 y 2004), 91 victorias, 68 pole positions, 77 vueltas rápidas y 155 podios.

Pese a estas marcas ‘Schumi’ sigue siendo discutido por aquellos que recuerdan que casi no tuvo rivales en los año 2000, que siempre tuvo un compañero de equipo inferior y que no tuvo escrúpulos a la hora de intimidar a otros pilotos en pista.

Por eso se niegan a darle el título de “mejor de todos los tiempos”, tal como indican los números.

Sabido es que en la Fórmula 1 es imposible comparar pilotos de eras diferentes, pero nadie puede negar que Schumacher siempre estará entre los mejores.

Nacido el 3 de enero de 1969 en Hürth-Hermulheim, Alemania, llegó al automoviliso grande por el camino de los Sport Prototipos, donde condujo autos de Sauber-Mercedes.

En 1991 el propietario del equipo Jordan de F1, Eddie Jordan, llegó al Gran Premio de Bélgica sin su piloto estrella, Bertrand Gachot, arrestado en Londres por discutir con un policía de tránsito.

El manager de Schumacher, Wili Weber, recordaría años después que convenció a Jordan que su piloto conocía el difícil circuito de Spa-Francorchamps al dedillo por estar cerca de su hogar en Alemania.

La verdad era que Schumacher nunca había corrido en Spa y pese a ello clasificó el Jordan en el séptimo lugar para sorpresa de todos.

Tras una buena largada el coche falló y el debut de Schumacher no fue más allá que unas pocas curvas.

Su desempeño que más que suficiente para que el patrón del equipo Benetton, Flavio Briatore, lo sentara en uno de sus autos en el Gran Premio siguiente.

Y al tiempo que empezaba su carrera en la F1 comenzaba la polémica, que nunca lo abandonó, ya que Jordan reclamó sin suerte en la justicia británica.

Su primer triunfo llegó también en Spa en 1992, al que sumó otro en Portugal en 1993.

El año 1994 fue el de su primer título, pero también registró uno de sus episodios más polémicos.

En la prueba final en Australia iba por delante de su rival por el campeonato tras la muerte de Ayrton Senna en Ímola, Damon Hill (Williams), cuando cometió un error y salió de pista.

Al regresar no tuvo complejos en embestir a Hill que se aprestaba a superarlo. Schumacher abandonó de inmediato y se coronó campeón luego que el británico no pudiera continuar.

En esa temporada sufrió además dos descalificaciones por irregularidades en su monoplaza.

Tras ocho triunfos y otro título en 1995 pasó a una atribulada Ferrari para 1996. Lejos de pelear por el campeonato esa temporada, logró de todas formas un triunfo resonante en España, donde condujo con mestría y bajo lluvia un auto claramente inferior.

Ya en 1997 estaba en condiciones de pelear por el título mundial y otra vez llegó la polémica. En la carrera final en Jerez, España, volvió a embestir a su rival, esta vez el canadiense Jacques Villeneuve, que de todas formas lo superó y se llevó el campeonato.

En 1998 Schumacher se encontró con el finlandés Mika Hakkinen (McLaren) y otra vez terminó frustrado, al igual que en 1999 cuando un accidente en Gran Bretaña lo dejó fuera por seis grandes premios.

En 2000 se le dio por fin su primer campeonato con Ferrari tras una batalla titánica con Hakkinen en toda la temporada. Cuando se le recordó que había igualado al brasileño Ayrton Senna tras ganar en Monza, Schumacher rompió en lágrimas, una faceta desconocida del “metrónomo” alemán.

Ya con el título en el bolsillo, Ferrari y Schumacher se destaparon y arrasaron en 2001, y aplastaron todavía más en 2002, cuando igualó los cinco títulos del argentino Juan Manuel Fangio en el Gran Premio de Francia, a falta de seis carreras para finalizar la temporada.

Otro peleado campeonato en 2003, definido en favor del alemán en la última prueba en Japón, dio paso a un 2004 sencillamente monopólico.

Schumacher se llevó 13 de 18 carreras, ganando siete de ellas en forma consecutiva y dejando sin esperanza a sus rivales.

Ya en 2005 y en 2006 luchó contra el Renault de Fernando Alonso sin suerte y para Italia anunciaba su retiro.

Dedicado a tareas poco claras en el seno de Ferrari, no pudo resistir la tentación de regresar a la categoría en 2010 con Mercedes-Benz, la marca que lo había apoyado en sus inicios.

Pero simplemente no tuvo el auto para pelear la punta y a los 43 años de edad ya se le cuestionaba hasta su habilidad.

El periodo 2010-2012 dejará para el recuerdo un único podio, en el Gran Premio de Europa de este año, y una cadena de frustraciones.

Otras leyendas como Jackie Stewart le pedían que se retirara al final de su contrato para no seguir dañanado su reputación, algo que Schumacher finalmente cumple este domingo.