Conoce la ciudad como nunca la habías visto a través de “Pinto con Lata” (Video)

 

Mientras las cornetas  suenan a lo lejos en una calle medio iluminada, los artistas de la calle plasman sus creaciones al amparo de la noche. La creatividad se expande como un globo de helio en cualquier pared, o santamaría que encuentren para dejar su sello personal en una metrópoli que crece vertiginosamente como una selva de concreto, ambiente que los jóvenes buscan brindarle un poco de color a las angustiantes avenidas y bocacalles de Caracas y del mundo.

El director Fernando Toussaint. Foto: @maryblassy

Este mundo “underground” que muchos desconocen, es lo que el productor audiovisual, Fernando Toussaint, plasmó en su documental “Pinto con Lata”, un testimonio de una hora y media en el que se revela lo que hay detrás de la calle, la lata, la adrenalina y el grafitti. El proyecto, según su realizador, empezó siendo parte de su tesis para poder licenciarse, pero el tema le apasionó tanto (y con el aliento de sus profesores) continuó trabajando en la producción audiovisual por varios años para luego, “guindar” su producto final en la red para compartirlo con el mundo.

La óptica del grafitero: La ciudad es un gran lienzo

Una de las cosas que la mayoría piensa (sobre todo las personas adultas) es que los grafiteros dañan o “afean” la ciudad, debido a que pintan sin permiso en cualquier lugar que a ellos les parezca. Fernando explicó que aquellos que hacen graffiti, no toman en consideración que sea o no un acto vandálico, “sencillamente, son sólo las estructuras en donde crean sus intrincadas obras, es decir, como un gran soporte, toda la ciudad es un soporte apto.

¿Qué los motiva? Quizás es una de las interrogantes más fuertes en torno al tema del llamado “arte urbano”. En “Pinto con Lata” los ‘escritores’ (grafiteros) consideran el pintar las calles como un vicio, “quizás la motivación es el ego, el respeto, una vez que pones tu nombre en una pared, quieres ponerlo en todas las paredes que siguen, y así hasta tomar toda la ciudad. No hay nada más gratificante que ir por la ciudad y ver tu nombre”.

Toussaint señala que dentro del grupo de personas que usan su aerosol como pincel existe cierta competencia. Cita a uno de los grafiteros, conocido con el aka de ‘Rose’ quien comenta que “la competencia se basa en calidad o en cantidad”.

El graffiti en sí contiene una propuesta estética y una búsqueda artística, pero no sólo se trata de eso. No sólo se trata de pintar algo, se trata de inventar una estrategia para hacerlo y salir victorioso. De plantearte retos, asumirlos y superarlos, de arriesgar, de adrenalina, de agilidad, de astucia, de valor, de estudiar la calle, de conocer tu ciudad.

Foto: Pinto con Lata

Hervidero de adrenalina, colores y destreza

La mezcla de la calle, lo prohibido, la necesidad de pintar y el dejar su huella en una ciudad que nunca duerme es un compendio de cosas que los grafiteros no resisten. Es una de las razones de su existir como artistas callejeros. Así define en su documental Fernando a aquellos que consideran la lata como única forma de expresarse en la selva de concreto que es la ciudad.

“Pinto con Lata’ está dividido en 3 capítulos y el primero es dedicado a Caracas y ahí defino lo que es el grafiti, porque la ciudad en sí, la sociedad, sus calles, son las que moldean la forma de hacer graffiti”, Aseguró Fernando.

Fernando Toussaint reitera que cualquier grafiti hecho en la calle puede comunicar tanto o más que una explicación formal de las cosas, debido a que se pueden conocer elementos de los artistas callejeros tales como su altura, su destreza, capacidad, técnica, inteligencia, valor. “Dependiendo el lugar que pinten, demuestran qué tan inteligentes son y que tanto conocen la calle.”

Otra de las motivaciones para el nutrido grupo de personas que practican este arte es que es considerado “temporal”, por lo que siempre buscan dejar su impronta en cuanto lugar libre e inverosímil consigan, aunque como todo, hay un final. “Todos los escritores saben que algún día dejarán de estar en la calle y siempre se trata de relevo. Hay nuevas personas que relevan a los viejos ¿Edad? No sé. Uno se da cuenta que hay gente mucho mayor de lo que uno piensa. No solamente son unos chamitos”, reveló Fernando.

Foto: Pinto con Lata

“Pinto con Lata” más allá de Caricuao, de Petare y de Hoyo de la Puerta

Lo que empezó siendo un proyecto de tesis para la universidad, se convirtió en una referencia obligada de lo que es el grafiti, tanto en Venezuela, como en otras partes del mundo. Nos cuenta Fernando que una de las cosas que le motivó llevar a grabar el hasta ahora desconocido mundo del grafiti, fue ese aire etéreo que envuelve a la obra callejera, lo que le imprime al ritmo de vida de estos “improvisados” trazos un aire de constante renovación.

Cuando empezó a investigar sobre las raíces en nuestro país sobre esta tendencia, Toussaint se dio cuenta que no existía un documento vivo de lo que era el graffiti en Venezuela, por lo que resalta que estuvo varios años preparando y grabando “Pinto con Lata”. “Al principio solté un tráiler y fue bastante exitoso ya que fue publicado en páginas mundialmente reconocidas en la escena del graffiti.

Dice Fernando que a partir de ahí, empezó a recibir mayor interés de algunos escritores que querían participar en el documental y que el proyecto pasó de ser algo pequeño, a algo mucho más grande. “No paraba de grabar. Grabé demasiado. De hecho, al final, salió el documental y me quedó como mitad del material que grabé”

Realizar un trabajo audiovisual de tales proporciones, sobre todo con los protagonistas del video que no son fáciles de contactar, fue otro reto que Fernando tuvo que superar para consolidar su obra como algo tangible. “Ellos son celosos con la información de ofrecer a la gente normal y como ya conocía el circulo, ya sabía a quiénes entrevistar. Por eso lo hice de Caracas, ya que tenía conocimiento quienes eran algunos de los que marcaban la diferencia aquí.

Afirma que, tras “Pinto con Lata” ha podido realizar varios trabajos fuera del país. “El grafiti te da mucho. Es una red, que si estás bien conectado, muy posiblemente puedas viajar por todo el mundo y conseguir una casa que te reciba, pero principalmente gente que te lleve a conocer lo mejor y lo peor de cada ciudad, además que ganas una experiencia de vida que difícilmente tendrías de no ser por el graffiti. Nunca sabes a donde te puede llevar el graffiti”

Foto: Pinto con Lata

El furor que provocó “Pinto con Lata”

Después de su aparición en Youtube, muchos más han subido a la red videos sobre el mismo tema, colaborando a difundir la cultura “incomprendida” del grafiti. Fernando Toussaint cree que eso es bueno, debido a que logró motivar a los ‘escritores’ para hacer un registro de su trabajo.

Algo que subraya Fernando es que los denominados grafiteros son personas que aman su ciudad porque “conocen dónde pueden pintar, saben los males que aqueja a la metrópoli, son testigos silenciosos de esa ciudad que palpita a ritmos acelerados y que, con su trazo, dejan una huella de su presencia en esos puntos neurálgicos que la gente “común” nunca se atrevería a ver.

R.Uribe | Especial lapatilla.com

@ronalduribe