Thaelman Urgelles: Avanza el empeño ecológico de Procatia

Pocos en Caracas desconocen la incesante actividad de la organización Procatia para mejorar la calidad de vida de la parroquia Sucre, en el oeste de la ciudad. Desde 1976 –se dice fácil- Procatia insiste y persiste en su acción reivindicadora de la dignidad de los catienses, primero como uno de los grupos constituyentes de La Causa R, bajo el liderazgo de Alfredo Maneiro, y tras la muerte de este como una ONG independiente, aunque afiliada a las causas nacionales más justas, como la democracia y el progreso social en libertad. Muchas reivindicaciones logradas por la comunidad de Catia contaron con el auspicio o la cooperación de Procatia. La más importante de ellas, el decreto y construcción del Parque del Oeste, por cuya conservación y mantenimiento siempre velaron sus miembros, aunque hoy sus propuestas y reclamos se estrellan contra la indolencia arrogante de quienes mantienen a ese parque en la postración.

Desde hace 15 años Procatia no ha dejado de participar de las luchas nacionales por la democracia, pero ello no le ha impedido conservar su perfil de organización cívica comunitaria, en permanente lucha por las condiciones de vida de la parroquia. En el año 2004, en plena polarización política nacional, esta Asociación Civil relanzó un proyecto que había mantenido años atrás: la separación, en el origen, de los desechos sólidos en sus distintos componentes –papel, metales, vidrio y plásticos- de modo que sólo la basura orgánica fuera recogida por las unidades del aseo urbano y los residuos reciclables fueran negociados por la comunidad con las empresas que manejan tales materiales.

A lo largo de estos años, Procatia ha educado a miles de vecinos, catienses y de otras zonas populares de Caracas, en la conciencia ecológica del reciclaje y en las operaciones requeridas para la separación. Sus líderes y heroicos artífices –José Quintero y Marlene Mora- han viajado a ciudades del exterior donde se practica la separación y el reciclaje y se han formado seriamente en la materia. Y hoy disponen en Catia de un terreno de 400 m², el cual ha sido cedido por el Centro Comunal Catia, para instalar allí el primer centro de acopio de desechos separados en la ciudad. En este Centro Comunal se celebró el pasado viernes un Foro sobre el tema, en el que prestigiosos especialistas y vecinos concluyeron que están dadas todas las condiciones para instalar en Catia este centro piloto, replicable en otras parroquias y comunidades de Caracas.

Existe una comunidad educada, existe la experticia técnica y existe un terreno adecuado y bien ubicado. Sólo falta el apoyo institucional y financiero para echar a andar este proyecto de enorme importancia ecológica para la capital. Y no es que Procatia no haya tocado todas las puertas posibles: todas las alcaldías de la ciudad, universidades, ministerios del ramo, empresas privadas de vocación ecologista y responsabilidad social. Pero el saldo es de promesas y golpecitos en las espaldas, mas ninguna cooperación concreta.

Quizás el día que se haga realidad la otra gran iniciativa de Procatia -hacer de Catia un Municipio Autónomo-, cuando esa comunidad posea una circunscripción municipal propia con Alcalde de la zona, el proyecto de separación integral de residuos sólidos deje de ser un sueño para los catienses.

 

@TUrgelles