Derretimiento del permafrost debe ser tomado en cuenta

(foto archivo)

El derretimiento de los subsuelos árticos congelados, el “permafrost”, amenaza con acentuar considerablemente el recalentamiento y debe ser tomado en cuenta en los modelos climáticos, recomendó el martes en Doha el Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA).

Debido al rápido aumento de las temperaturas en las regiones árticas, el permafrost “ya se está derritiendo”, subrayó Kevin Schaefer, investigador de la Universidad de Colorado y principal autor de un informe sobre el tema para el PNUMA.

“El permafrost es una de la claves del futuro de nuestro planeta (…). Su impacto potencial en el clima, los ecosistemas y las infraestructuras fue descuidado durante mucho tiempo”, declaró en un comunicado Achim Steiner, director general del PNUMA.

El permafrost representa más o menos un cuarto de la superficie de tierra en el hemisferio Norte. A nivel mundial, encierra 1,7 billones de toneladas de carbono, más o menos el doble de CO2 presente en la atmósfera, recordó Schaefer en una conferencia de prensa organizada en el marco de la 18ª conferencia de la ONU sobre el cambio climático en Doha.

Si esta materia orgánica congelada se derrite, liberará lentamente todo el carbono que acumuló y “neutralizó” con el paso de los siglos.

“Una vez que empieza a derretirse, el proceso es irreversible. No hay ninguna forma para volver a capturar el carbono” liberado. “Y este proceso continúa durante siglos” ya que la materia orgánica es muy fría y se descompone lentamente, advirtió el científico.

El problema es que este exceso de CO2 liberado en la atmósfera jamás fue incluido en las proyecciones sobre el calentamiento climático que son objeto de negociaciones a nivel mundial.

Y es aún más preocupante si se considera que la temperatura de las zonas árticas y alpinas con permafrost deberían aumentar dos veces más rápido que en el conjunto del globo, insiste el informe entregado al PNUMA.

Un alza de 3°C en promedio se traduciría en un aumento de 6°C en el Artico, lo que provocaría la desaparición del 30% al 85% del permafrost cercano de la superficie.

El derretimiento del permafrost produciría el equivalente de 43.000 a 135.000 millones de toneladas de CO2 adicional para 2020, lo que representa un 39% de las emisiones totales a la fecha de hoy.

Por consecuente el PNUMA recomienda al Grupo de Expertos sobre la Evolución del Clima (GIEC) que tome en cuenta específicamente el impacto creciente del permafrost en el recalentamiento. AFP