Europa y el FMI logran acuerdo global para sacar del pozo a Grecia

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La zona euro y el FMI acordaron un rescate global in extremis para Grecia, con el desbloqueo de 43.700 millones de euros, tras una negociación “laboriosa” para garantizar la sostenibilidad de la deuda griega y asegurar la permanencia del país en el euro.

“Un día nuevo comienza para Grecia”, declaró el primer ministro griego Antonis Samaras, al celebrar el acuerdo alcanzado por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y los ministros de la zona euro, al final de 13 horas de una reunión en Bruselas, la tercera que se convocó en dos semanas para sacar del pozo a Grecia.

Con ese acuerdo, Grecia ha “asegurado su sitio en el euro” añadió el primer ministro. “Hemos sentado las bases para que la deuda griega, el problema mas desestabilizador para el país, se convierta en viable”, dijo Samaras en Atenas, en un discurso televisado a la Nación.

A su vez el presidente francés François Hollande dijo que la solución de la crisis griega “levanta las dudas sobre el futuro de la zona euro”.

Pero el rescate no estará exento de condiciones, precisó una fuente europea. Y sobre todo deja muchas preguntas sin respuesta.

Una vez que los parlamentos de los países de la zona euro aprueben el operativo, la ayuda se hará efectiva a partir del 13 de diciembre de este año, en cuatro tramos que culminarán en marzo, precisó el comunicado final. Pero debe pasar por el Parlamento alemán, el Bundestag, hasta ahora reticente a seguir ayudando a Grecia.

De esa suma, 31.200 millones de euros corresponden a un tramo del rescate del país, pendiente desde junio. El resto incluye el monto de la ayuda prevista hasta fin de este año.

La ayuda es clave para evitar que el país, hundido en la recesión y con una cuarta parte de su población activa sin empleo, se declare en suspensión de pagos.

Tras semanas de tira y afloja, el FMI, los europeos y el BCE conocidos como la troika de acreedores públicos del país, se pusieron de acuerdo en cómo hacer para que la deuda griega se vuelva sostenible.

El objetivo ahora es reducir la deuda griega al 124% de su PIB en 2020, precisó el comunicado. El FMI exigía que se redujera al 120% de su PIB en 2020 para garantizar su sostenibilidad. La zona euro había planteado antes extender esa meta hasta 2022.

De esa manera cada una de las partes cedió en uno de los temas más sensibles, que provocaron que dos reuniones de la troika culminaran en fracaso en las últimas dos semanas.

Sobre todo si se tiene en cuenta que tras más de dos años de crisis, la deuda del país heleno alcanzará, según las últimas estimaciones, casi un 190% de su PIB el año próximo, en medio de una recesión profunda.

El asunto es cómo llevar esa deuda a un 124% en tan sólo ocho años evitando una quita de la deuda griega por parte de los acreedores públicos, como querían los europeos.

La troika ya se había puesto de acuerdo para otorgar dos años adicionales a Grecia para que cumpla con la meta fiscal de un déficit del 3% en 2016 en lugar de 2014. Pero esta prórroga tendrá para los acreedores institucionales un costo adicional de 32.000 millones de euros.

En los últimos días, la zona euro afinó una estrategia que tuviera el menor impacto político en países como Alemania, a menos de un año de las elecciones.

Dentro del abanico de medidas, los miembros de la troika debieron hacer concesiones “significativas”.

Los ministros de la zona euro acordaron reducir en 100 puntos básicos los intereses de los préstamos bilaterales ya otorgados a Atenas dentro del primer programa de ayuda a Grecia.

El BCE renunciará a los beneficios obtenidos con la compra de deuda griega desde 2010 a precios inferiores a los del mercado que serán transferidos a Grecia. En total, unos 11.000 millones de euros.

Además, ofrecieron una moratoria de quince años para el pago de intereses al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y un retraso de 10 años en la fecha de vencimiento de los préstamos bilaterales concedidos por ese fondo de rescate.

En los próximos días se pondrá en marcha un programa de recompra de bonos en manos privadas por parte de Grecia con financiación europea.

Las principales bolsas europeas cerraron con leves alzas estimuladas por el acuerdo de última hora. “Fue una decisión positiva. Ayudará a eliminar la incertidumbre que enfrentamos”, señaló el ministro griego Yannis Stournaras.

Pero los analistas no están tan convencidos. Se trata de un acuerdo muy frágil”, estimó el economista Sony Kapoor, del centro de análisis Re-Define.

“Es como un coche elaborado con varias partes encontradas en un depósito. Se trata por tanto de una máquina muy frágil”, añadió.

Otro punto frágil: el éxito del acuerdo depende de la salud de la economía griega. “La falta de medidas de austeridad y de reformas son un riesgo, pero nuestra verdadera preocupación es el crecimiento”, consideró Michala Marcussen, de Société Générale.

Por María Lorente

AFP