Turismo en Nueva York después de Sandy

Ha cumplido 126 años y sigue levantando con fuerza la antorcha pero ya no es posible verla por dentro: la Estatua de la Libertad ha quedado clausurada indefinidamente, reseña elpais.com.

Andrea Aguilar/ El País de España

Apenas una semana después de su reapertura, tras unas obras de restauración que costaron cerca de 30 millones de dólares, llegó el huracán Sandy y lo desbarató todo. La mejor manera de verla, por el momento, es subirse al ferry que comunica Manhattan con Staten Island, un servicio de transporte gratuito que funciona noche y día.

No ha sido Miss Liberty la única afectada en el mapa turístico clásico. El mítico River Café, bajo el Puente de Brooklyn, ha quedado asolado y se ha visto forzado a cerrar sus puertas también indefinidamente. No sirven martinis, pero para sustituir esta visita una buena sugerencia es Jane’s Carousel, el tiovivo de 1922 protegido por un pabellón de cristal de Jean Nouvel, también bajo el mismo puente, que vadeó la tormenta y ya ha vuelto a funcionar.

También ha reabierto sus puertas el Memorial 9/11, y un paseo por la zona baja de Wall Street aún permite ver las labores de achique que prosiguen. Y si lo que se busca es turismo del desastre, nada como Rockaway en Queens, aunque los vecinos han declarado a ‘The New York Times’ estar algo hartos de los voluntarios hispters.