El Grupo La Colina: Avancemos consolidando La Unidad y votando el 16D

El Grupo La Colina A.C (GLC), consecuente con su conducta comprometida, transparente y responsable, ha considerado pertinente dirigirse de nuevo a la opinión pública y presentar sus consideraciones sobre el momento político actual y el desafío electoral del próximo 16 de Diciembre.

Como aporte a la reflexión y la acción políticas de la oposición democrática, deseamos enfatizar, en primer lugar, la necesidad de fortalecer la Unidad de los distintos factores que la componen, como valor y activo político inestimable en la lucha por rescatar la democracia de nuestro país, agobiado por quienes pretenden implantar una tiranía militarista y totalitaria.  El mayor bien político a preservar es la Unidad por encima de cualquier otro.

La Mesa de la Unidad Democrática ha cumplido una extraordinaria labor que sólo la irracionalidad o la mezquindad puede negar. Sus logros políticos no son pocos ni despreciables, a pesar del revés sufrido el 7-O. En esta fecha perdimos las elecciones, pero crecimos sustancialmente en votación y en penetración social de nuestro mensaje. El objetivo de la estrategia progresiva de acopio mayor de fuerzas se ha cumplido. Y éste es una ganancia política indiscutible derivada de una visión política acertada.

No es tampoco un logro desdeñable el haber puesto a raya y marginar al aventurerismo político, la antipolítica  y el abstencionismo suicida, los cuales han buscado y aun siguen buscando acabar con la dirección democrática representada por la MUD. Ésta y los partidos han logrado neutralizar un mensaje y un accionar intemperante y obcecado de sectores minoritarios, inspirados en las más absurdas extravagancias, aquellas que nos han conducido a cometer graves y amargos errores.

Desde nuestra posición como ciudadanos, resulta obvio que hay cuestiones que deberían ser rediscutidas y corregidas en los mecanismos de participación, funcionamiento y decisión de la MUD, entre los cuales, el de respuesta oportuna ante los eventos políticos del día a día es uno de enorme significación.

Nuestros partidos deben ser fortalecidos, pero en ellos también está también la obligación impostergable de modernizarse y revisar sus tesis, de manera que puedan estar a tono con el mundo que vivimos. El liderazgo, en general, debe superar sus carencias, las de formación y conducción.  Sin estos necesarios cambios, las exigencias presentes y futuras serán más difíciles de afrontar.

A nuestro juicio, la MUD es una instancia política imprescindible, que todavía tiene mucho que dar en la dura lucha que estamos librando. Y su balance, a pesar del revés del 7-O, es positivo.

Como las demás organizaciones de la sociedad civil venezolana que han debido incorporarse a la empresa de reconquistar la democracia, el GLC seguirá opinando y haciendo sus aportes desinteresados a aquellos decisores políticos que se lo requieran.

Estamos conscientes de que ser consecuentes con nuestro compromiso democrático y la defensa de nuestras convicciones, nos puede acarrear problemas en tanto que organización y también de manera individual para sus integrantes. Ese riesgo lo asumimos.

No estamos exentos de la maledicencia y las infamias que no tienen sustento real alguno, cuyo propósito no es tanto golpear a nuestra modesta organización, sino a la lucha que se adelanta para salir lo más pronto posible y de manera democrática del autoritarismo establecido en Venezuela.

Las infamias no nos amedrentan. Cuando se inventan historias fantasiosas, falsas y perversas, producto de la ociosidad, la demencia y/o de intereses políticos oscuros pero bien identificados, sabemos que el objetivo no es golpear al GLC o a sus miembros. La idea, sin ninguna duda, no es desprestigiar al Grupo; éste es sólo un chivo expiatorio.

Nuestra pelea, sin embargo, es contra el designio delirante de instaurar una tiranía en nuestro país. No nos agotaremos enfrentando a recaderos carentes de una mínima ética, portadores de una visión rastrera de la política y el periodismo.

El GLC es una organización que durante sus 7 años de vida no ha recibido un solo centavo de nadie, excepto de sus miembros. Quienes nos conocen saben que nuestros eventos públicos y privados son sufragados por los asistentes a ellos. Que nuestros aportes técnicos y políticos a las fuerzas democráticas jamás se han hecho esperando una retribución monetaria. Los que conformamos esta organización, todos sin excepción, hemos considerado nuestra misión y acciones desde el desinterés pecuniario. Nos han pretendido vincular de manera perversa con un supuesto asunto irregular con el cual no tenemos ninguna relación. La falta de rigurosidad en el manejo de la información ha conducido a los que han pretendido, sin éxito, perjudicarnos, a  hacer el ridículo.

Agredir a una organización decente, como la nuestra, dejando caer de manera injuriosa y retorcida una duda sobre la honorabilidad de sus integrantes o de amigos, sin prueba alguna, es sólo de gente siniestra y ruin.

El GLC es un libro abierto para el que quiera revisarlo. No tenemos nada que esconder. Estamos dedicados a ayudar en lo que se nos solicite, al triunfo de la oposición el próximo 16D.

No nos vamos del país. Ni negocios ni exilios dorados en lujosas residencias de Coral Gables nos esperan en Florida o en otra parte.

En tal sentido, llamamos a votar sin miedo y así expresar nuestra voluntad democrática inquebrantable. Las fuerzas democráticas unidas tienen el desafío de recuperar la democracia y tienen con qué hacer un gobierno para el bienestar de las mayorías. Con ese propósito estamos comprometidos.

No obstante, debemos seguir trabajando de manera ardua por el logro de mejores condiciones electorales y equidad en la aplicación de las reglas de juego por parte de las instituciones del Estado, combatiendo los abusos del oficialismo, apartándonos de nociones disparatadas de fraude electoral y concentrándonos en obtener la mayoría popular necesaria para el triunfo democrático definitivo.

¡A votar! A votar!