El mundo del circo invade el Vaticano (Fotos)

El fascinante mundo del circo, con su tradicional carpa roja, carrusel de caballitos para niños y marionetas, se instaló el viernes en la gigantesca plaza de San Pedro, en el Vaticano, víspera del encuentro el sábado de decenas de artistas ambulantes, circenses y equilibristas con el papa Benedicto XVI.

Unas 7.000 personas, provenientes de Europa y hasta de Estados Unidos, participarán al encuentro, organizado por el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Migrantes y Viajantes.

El peregrinaje a Roma de la “Gente del Espectáculo Viajante”, organizado con ocasión del Año de la Fe, incluye entre otros trabajadores circenses, artistas de la calle, bandas musicales, grupos folclóricos y payasos.

Los artistas, que desfilarán con sus atuendos el sábado desde el Castillo de Sant’Angel, a unos 500 metros de San Pedro, hasta la plaza de San Pedro, se congregarán sucesivamente en la sala Pablo VI del Vaticano, donde se suelen celebrar las audiencias del miércoles.

La amplia sala se transformará en un verdadero circo, ya que el programa prevé la exhibición de bandas musicales y grupos folclóricos, además de la proyección de fragmentos de la película italiana de 1953 “El más cómico espectáculo del mundo” de Mario Mattoli con el célebre actor italiano Totó.

El Papa, de 85 años, llegará hacia mediodía (10H00 GMT) y deberá escuchar los testimonios de tres personajes emblemáticos: una payasa alemana, un ambulante francés y un empleado de un parque de diversiones italiano.

Igualmente asistirá a la exhibición de los alumnos de la Academia de Arte Circense y de un pieza teatral navideña, tras los cual dirigirá un discurso a esos originales artistas.

La jerarquía de la Iglesia católica considera una prioridad acoger a las minorías discriminadas o segregadas a lo largo de su historia, como los artistas ambulantes o los gitanos, blancos de verdaderas oleadas de racismo.

Entre los que asistirán el sábado a la audiencia con el Papa figuran también numerosos artistas nómadas y trashumantes.

“La disponibilidad del Papa para acoger así, a todos juntos, es un hecho de por sí excepcional, si no histórico, y confirma la atención de la Iglesia con este mundo tan particular. Es un señal de respeto y aprecio por el valor social, cultural y artístico que ofrece a la humanidad”, declaró el cardenal Antonio María Veglió, presidente del Pontificio Consejo para los Migrantes.

“El encuentro con el Papa es una ocasión para invitar a la Iglesia a reactivar su compromiso a favor de esa gran familia”, agregó.

En junio del 2011, Benedicto XVI recibió por primera vez en el Vaticano a 1.400 gitanos, un gesto histórico en las relaciones entre la Iglesia y el pueblo “rom” o romaní.