Iván Simonovis: Ocho años han pasado desde que llegué a este monasterio de la oscuridad

El excomisario Iván Simonovis publicó una misiva para recordar sus 8 años detenido “por haber hecho algo que el gobierno considera imperdonable: salvar vidas”, asegura.

 

ESPERANDO TRASLADO A UNA CLINICA.

En los últimos ocho años se han realizado diez elecciones en Venezuela, se han elegido no menos de dieciocho presidentes en el continente Americano, ha habido dos  juegos olímpicos, dos mundiales de fútbol y fue nombrado un nuevo papa. Cuando llegué a esta mazmorra no existían los “smart-phones”, ya  Apple va por la versión #5 de su teléfono y se creó el iPad. Lo más impresionante es el crecimiento de las redes sociales: nacieron Twitter, Facebook y Youtube. El 22 de Noviembre cumplí ocho años en prisión, casi una década en la cárcel por haber hecho algo que el gobierno considera imperdonable: SALVAR VIDAS.

El 9 de octubre pasado, el viceministro para Servicios Penitenciarios, Ramón García, visitó esta sede y nos informó que por instrucciones del presidente se analizarían los casos de los detenidos acá recluídos- (esto mismo ocurrrió el mes de diciembre del 2011 pero con la presencia de la Ministra Iris Varela, sin resultado alguno). Posteriomente, el diputado Edgar Zambrano informó de una extensa reunión con el vicepresidente Nicolás Maduro para analizar la situación de presos y exiliados políticos, se ha anunciado que el 5 y 6 de Diciembre se llevarán a cabo de nuevo reuniones con el vice-presidente y profundizar en el tema. Otro que ha mencionado las reuniones Gobierno-Oposición para hablar de los casos de presos políticos y exiliados fue el presidente de la AN, Diosdado Cabello.

Sobre el mismo tenor, el Diputado (PSUV) Elvis Amoroso, ha hecho declaraciones y enfatizó que esperaba que la oposición honrara este nuevo intento de acercamiento propiciado desde el ejecutivo, pues bien, diputado Amoroso, le puedo asegurar que mi familia, mi persona y otros millones de venezolanos, honran esta plausible disposición, es lo que hace años se ha buscado. Así que, bienvenida la iniciativa y, una vez más, exhorto a los venezolanos para que de una forma masiva, democrática y contundente le demuestren su apoyo a esta propuesta.

Ocho años han pasado desde que llegué a este monasterio de la oscuridad, aquí estamos encerrados en una caja de concreto, sin luz natural, ni ventilación. No busco consuelo, pero quisiera recordarle con todo respeto al Diputado Elvis Amoroso que en ocho años de prisión  solo he podido tener acceso a trece (13) días de sol y aire puro. En el tribunal reposa el informe clínico ratificado por médicos forenses de mi situación médica y desde hace mas de una año estoy a la espera del traslado a una clínica para culminar examenes que quedaron pendiente el Sep. 2011. No puedo dejar de mencionar la escandalosa confesión del ex magistrado Aponte Aponte, de la cual no haré mayor referencia porque eso fue  desvergonzante, público y comunicacional. Aún peor, una homóloga suya, la Diputada Delsa Solórzano, miembro de una comisión de DDHH de Parlatino, intentó visitarnos, no pudo pasar de la puerta principal y a mí me suspendieron la visita familiar. Mi caso es una agresión personal y una aberración jurídica que ya muchos conocen.

Hay que estar claros que la intolerancia mostró su peor cara el 11 de abril del 2002, enfrentando venezolanos unos contra otros, sembrando heridas que aún permanecen abiertas. Jamás hubo una investigación seria sobre los hechos acaecidos ese fatídico día, jamás se creó una comisión mixta de la verdad que pudiera mostrar al país lo que realmente sucedió ese 11A. Cuántas otras señales se han enviado al gobierno para que entienda que el hecho de pensar distinto no significa que somos enemigos. La violencia y el odio han creado más problemas sociales de los que se pueden resolver. Sistemáticamente se ha pretendido separar a los venezolanos, sembrando odio y resentimiento. Una posición reaccionaria  nos arrastra a un oscuro he inexorable camino autodestructivo.

Diría Ghandi: “La intolerancia en sí es una forma de violencia y un obstáculo para el crecimiento de un verdadero espíritu democrático”.

A los seguidores de oposición les digo que  deben continuar abonando en el terreno democrático, trabajar incansablemente en la solución de conflictos y no estacionarse en un círculo vicioso de quejas y reproches.  Todos los días pienso y sueño en el país que quiero para mis hijos, porque las noches para los presos no son para dormir sino para soñar y usted ¿qué hace?. Son muchos los logros que hemos podido recoger, no ha sido fácil ni  fructífera la siembra, o la que muchos deseamos, pero hemos sí hemos recogido una buena cosecha. Ahora más que nunca, y por encima de todas las adversidades, debemos continuar mostrando de una manera férrea nuestra capacidad e indeclinable fe en  nuestros principios, mantener la posición  que desde hace años hemos asumido y luchar hasta el último aliento por nuestros derechos. La libertad y la autodeterminación no le pertecen a una cultura o un partido, es un derecho que todos tenemos.

La oposición venezolana ha avanzado mucho en su proceso de clarificación y definición de objetivos. La unidad es un claro ejemplo de lo que en realidad queremos, sin duda hay imperfecciones, pero debemos apoyar las fuerzas políticas que han sido capaces de proponer un proyecto coherente y alternativo que lleve al país a un desarrollo acorde con las exigencias del siglo XXI.  Hoy día, casi siete millones de personas apoyan la unidad.

Quizás ha habido errores, pero debemos seguir hacia adelante. Dejemos atrás a los que les encanta el conflicto, el camino es largo pero el futuro es claro: LA PAZ.

Si no recogemos los odios, poco importará que estemos dentro o fuera de la cárcel, seguiremos estando todos presos.

Iván Simonovis
Prisionero Político.