Gustavo Coronel: Mensaje a Maduro

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Gustavo Coronel le envío un mensaje al vicepresidente de la república, Nicolás Maduro.

Sr Maduro:

En recientes declaraciones de prensa ha pedido usted “respeto a la vida del presidente de la República, Hugo Chávez, quien se encuentra en Cuba realizándose un tratamiento médico”. Quisiera preguntarle: Quienes irrespetan la vida de ese señor? Es acaso irrespetuoso pedir que nos digan la verdad?

No es más irrespetuoso el régimen que usted representa, el cual mantiene un silencio criminal sobre el estado de salud del Sr. Chávez? A nosotros los venezolanos lo que nos importa, realmente, es que, quien quiera que sea el presidente, atienda a sus obligaciones. Y el Sr. Chávez tiene bastante tiempo que no lo hace, ni cuando está en el país ni cuando está en Cuba.

A nosotros los venezolanos también nos importa la calidad moral de quien ejerza la presidencia. Preguntamos, sin por ello ser irrespetuosos, por qué el Sr. Chávez no le habla claro ni siquiera a ustedes, sus propios acólitos. En ocasiones ustedes mismos han dado versiones diferentes de la situación de la salud del Sr. Chávez. Por qué se va para Cuba el Sr. Chávez, “y que” a meterse en una cámara hiperbárica de las que sobran en Venezuela? Quien paga esos gastos? Los aviones que se usan para que él y ustedes viajen a tener reuniones de gabinete en La Habana son bienes nacionales.

La utilización de bienes de la nación para uso personal configura peculado de uso. La Asamblea Nacional ha autorizado el viaje del Sr. Chávez por razones personales, pero no dice nada sobre los costos de ese viaje personal. Conoce usted el significado de la transparencia y de la rendición de cuentas? Y, si sabe que significan estos términos, porque usted y sus colegas del régimen no los practican? Sabía usted, por ejemplo, que el ex-presidente estadounidense Truman tenía un librito de estampillas en su escritorio, comprado por él para mandar sus cartas personales?

Eso es transparencia, Sr. Maduro.Y en Venezuela no estamos hablando de estampillas sino de aviones, hoteles, guardaespaldas, cocineros, todo un entourage que recuerda a Idi Amín, gastos cuantiosos sobre los cuales nunca ha habido rendición de cuentas. Y no menciono los regalos a los dignatarios amigos, como cuando el Sr. Chávez le dió $10 millones a Evo Morales (Bolivia) por televisión, en espontáneo impulso de generosidad, un evento que presenciamos asombrados.

Agrega usted que “dirigentes de la derecha utilizan el tema de la salud del Presidente para crear matrices y desmoralizar al pueblo venezolano”. Y “Cuando escuchamos la miseria humana de esta derecha, metiéndose con la vida de un ser humano, lo que uno siente es indignación”.

Ni somos miseria humana ni nos estamos metiendo con un tal Hugo Chávez. Estamos tratando de establecer cual es la verdad sobre el presidente, como se llame. Si el Sr. Chávez no fuera el presidente muy pocos venezolanos se preocuparían por su salud, se lo puedo asegurar. Sobre lo de las miserias humanas que usted menciona, escuchó usted acaso a Héctor Navarro, quien “hizo énfasis en la importancia que tiene el encendido de la cruz como un acto de fe para la pronta recuperación del presidente Hugo Chávez”?

Esa cruz se ha instalado allí año tras año, por 49 años, desde que el Sr. Chávez vendía arañitas en Barinas. No tiene ni debe dársele ninguna significación política. La cruz es un símbolo de unidad entre las gentes de nuestro país, no una oportunidad para que un ministro lama botas.

Dirá usted, quizás, que el presidente no puede cumplir con sus obligaciones porque está enfermo. Ojalá no se atreva usted a usar ese argumento porque es absurdo. Si el sabía que estaba enfermo, como lo ha admitido en el pasado, haciéndonos un strip tease parcial, por qué ha sido tan irresponsable como para ser candidato presidencial y exponer al país por cinco años más a la situación en la cual hoy se encuentra? No le parece a usted que eso es parte de la miseria humana anhelante de poder a toda costa?

Finalmente, le llamo la atención sobre su utilización de un lenguaje impropio para dirigirse a los ciudadanos venezolanos. Usted es un funcionario público, un empleado de esos venezolanos a quienes usted llama miserias humanas. Si su chofer le dijera a usted miseria humana, no lo despediría? Usted es un burócrata nombrado a dedo, reemplazable en cualquier momento, como lo fueron en su momento Rangel, Isaías, Adina, Carrizales, Jaua etc, etc, y podemos exigir que usted sea despedido por grosero. El problema que tenemos es que quien lo empleó a usted ha abandonado su cargo.

Habrá, pués, que esperar. Mientras tanto, Sr. Maduro, métase la lengua en el bolsillo y póngase a trabajar por nuestro sufrido país.