Revisan categorías de disturbios mentales

La sociedad estadounidense de psiquiatría aprobó este fin de semana una revisión en la clasificación de algunas patologías mentales, que ubica al autismo y sus variantes en una sola categoría y fuertes enfados de los niños como una verdadera enfermedad, anunció la agrupación en su sitio web.

“Nuestro trabajo apuntó a definir de manera más exacta las enfermedades mentales que tienen un verdadero impacto en la vida de los enfermos, pero no a ampliar el campo de la psiquiatría”, subraya el Dr David Kupfer, quien preside el grupo de trabajo para la revisión del manual, en un comunicado publicado en el sitio de la American Psychiatric Association (APA).

Se trata de la primera revisión desde 1994 del manual de referencia para el diagnóstico de enfermedades mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) en Estados Unidos, y la quinta desde su creación.

La nueva clasificación agrupa todas las variantes del autismo en una sola categoría, llamada “disturbios del espectro autístico”, con lo que desaparece el síndrome de Asperger, que afecta a niños muy inteligentes pero con grandes dificultades de interacción social, que hasta ahora se diagnosticaba en forma separada del autismo.

La dislexia también desaparece del manual, mientras que fueron creadas nuevas categorías como los frecuentes y fuertes enojos en los niños, ahora considerados una enfermedad mental.

El “estrés postraumático” también fue incluido en un nuevo capítulo sobre traumatismos y disturbios vinculados al estrés.

El disturbio que consiste en comer sin control también es ahora reconocido como una patología mental.

Esta última modificación es el desenlace de un largo debate a menudo arduo entre los psiquiatras, las fundaciones y organizaciones de pacientes, sobre todo en el caso del autismo.

Pero algunos psiquiatras y organizaciones privadas temen por ejemplo que esta nueva clasificación excluya a muchos niños con el síndrome de Asperger.

Los nuevos criterios, cuyos detalles serán dados a conocer cuando el nuevo manual de disgnóstico psiquiátrico se publique en mayo de 2013, podrían privar a algunos afectados de acceder a programas de ayuda social, médica y escolar. En efecto, para aplicarse, los seguros y programas públicos se basan en la definición de enfermedades que establece la APA.

AFP