SIP: Vamos a Argentina a evaluar libertad de prensa, no a defender a Clarín

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El presidente de la misión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que viaja hoy a Argentina asegura que el objetivo no es “defender al grupo Clarín” en su batalla contra la Ley de Medios, sino determinar “si está en juego la libertad de expresión y prensa” en ese país.

“Nos han dicho algunos de nuestros socios argentinos que lo que está en juego aquí es el futuro de la libertad de expresión y de la prensa en Argentina, y eso es lo único que nos inquieta”, dijo hoy a Efe Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP.

Paolillo preside la misión que el jueves y el viernes se reunirá en Buenos Aires con periodistas, intelectuales, políticos y legisladores para profundizar en las denuncias recibidas al respecto, pero “no para defender a ningún grupo económico ni mediático”.

“No vamos con ningún prejuicio. Queremos escuchar a todas las partes posibles, a todo el que quiera hablar con nosotros, para tratar de hacernos un juicio propio”, explicó desde Miami antes de partir a Buenos Aires.

El grupo Clarín mantiene una batalla contra el Gobierno argentino por la aplicación de la Ley de Medios, que fija topes en el número de licencias y cuotas de mercado en televisión y radio que pueden tener los medios privados de difusión nacional.

Según la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, para ajustarse a la ley Clarín debería desprenderse de más de 200 licencias de televisión por cable y disminuir su presencia en radio y televisión analógica.

El Gobierno planea sacar a concurso público a partir del viernes las licencias que excedan el máximo permitido de los grupos que no se hayan adecuado voluntariamente a la ley.

Clarín, que ha recurrido la ley ante la Justicia, considera que la normativa contiene artículos elaborados como “un traje a medida” con el objetivo de “desguazar” al mayor grupo mediático del país.

“Hay periodistas que creen que el tema de Clarín en este contexto es anecdótico y dicen que, aunque están en juego los negocios del grupo, hay algo en juego que es mucho más importante: la libertad de expresión y de prensa en Argentina. Queremos ver si eso es así o no”, aclaró Paolillo.

La misión tiene planeado reunirse, entre otros, con periodistas que “tienen una trayectoria de independencia del Gobierno pero también independencia histórica del grupo Clarín”, así como con intelectuales, legisladores y políticos para determinar “si está en juego sólo la eventual caída de un grupo mediático o si hay algo más”.

“Desgraciadamente sólo nos vamos a entrevistar con diputados y senadores de la oposición”, valoró Paolillo, quien lamentó que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, no les vaya a recibir, y apuntó que, “por lo general, la respuesta del oficialismo ha sido negativa”.

“Nos hubiera gustado mucho hablar con la presidenta y con el jefe de la bancada del Congreso”, reconoció el también director del semanario uruguayo Búsqueda. En cualquier caso, “tenemos muchísima información”, porque “las posiciones han sido públicas y muy claras”.

Además, la Asociación de Diarios y Periódicos Regionales Argentinos (DYPRA), que “parece afín a la aplicación de la Ley de Medios”, ha pedido una reunión formal con la SIP y “les hemos dicho que con mucho gusto”.

La misión de la SIP, dijo, no es “tomar una posición sobre la situación del grupo Clarín, porque es un tema que no le compete”, y la Justicia de ese país determinará si los artículos que le afectan son constitucionales: “Nosotros no tenemos más nada que decir ahí”.

Tras dos días de reuniones, el viernes “daremos unas conclusiones”, que serán “primarias”, porque “la situación es muy compleja, hay muchos intereses cruzados. No queremos apresurarnos en sacar conclusiones tajantes (…). Casi es más sencilla una misión a Cuba, porque allí es todo blanco o negro, aquí hay muchos más grises”, resumió gráficamente.

Posteriormente, Paolillo elaborará un informe final para presentarlo en la Asamblea que la SIP celebrará en Puebla (México) en marzo. EFE