Los 10 errores fatales de los malos jefes

Los malos jefes vienen en muchas formas y tamaños. De las peores acciones que pueden tomar están la de reprender a sus trabajadores en público o adjudicarse el crédito por el trabajo de otros. Pero también se debe tener cuidado con otras infracciones menos obvias. En el blog de Jack Zenger y Joseph Folkman, coautores del libro How to Be Exceptional: Drive Leadership Success by Magnifying Your Strengths (McGraw-Hill, 2012), encontramos el listado de los 10 errores fatales que contribuyen al fracaso de un liderazgo eficaz:

Aquí está la lista de errores, ordenados del mayor al menos fatal

1. La falta de inspiración:  Debido a la falta de energía y entusiasmo. Una y otra vez los líderes que fracasaron fueron descritos por sus colegas como poco entusiastas y pasivos. Este fue, de hecho, el más notable de todos sus defectos.

2. La aceptación de un desempeño mediocre en lugar de excelentes resultados:  Los malos líderes al no fijar objetivos ambiciosos, sin querer, alentaron un desempeño mediocre, dejando que los resultados dependieran de las personas que hicieron el peor trabajo y no de los que se esforzaron por hacer mejor las cosas.

3. La falta de una visión clara y de dirección: Los malos líderes tienen una visión oscura y opaca del futuro, no saben exactamente qué dirección tomar, y por ello (como es lógico) no desean comunicar sobre el futuro, dejando a sus subordinados sin un camino claro a seguir.

4. La incapacidad para colaborar y trabajar en equipo. Los malos jefes evitan ejercer su liderazgo,  actúan de manera  independiente, y no logran desarrollar relaciones positivas con sus compañeros. Los peores ven el trabajo como una competencia y a sus compañeros como adversarios.

5.  El incumplimiento de predicar con el ejemplo: Decir una cosa y hacer otra es la manera más rápida de perder la confianza de todos sus colegas.

6. La incapacidad de mejorar y aprender de los errores: La arrogancia y la complacencia se combinan en los peores líderes a medida que suben, haciendo que se llegue a la conclusión peligrosa que han llegado a una etapa en su carrera donde el desarrollo y entrenamiento ya no es necesario. Estrechamente relacionado con este fracaso es la incapacidad para aprender de los errores, permitiendo a los malos jefes repetir los mismos una y otra vez.

7. La incapacidad para liderar el cambio o la innovación debido a la resistencia a nuevas ideas:  Ya sea derivada de una falta de imaginación, desconocimiento del entorno o simplemente demasiado cerrado de mente, este defecto se manifiesta como un fracaso para tomar las sugerencias de sus subordinados o compañeros.

8. El hecho de no desarrollar a otros:  Los líderes que no estaban interesados en ayudar a desarrollar a sus subordinados directos y que no fueron vistos como entrenadores o mentores obtuvieron pobres resultados. En primer lugar se centraron en sí mismos, no estaban preocupados por el éxito a largo plazo de sus empleados o su departamento.

9. Ineptos en sus habilidades interpersonales: Estos son los jefes que son groseros, condescendientes, gritan y menospreciar ya sea por malicia o por insensibilidad. Pero incluso estas deficiencias a menudo se manifiestan en las cosas malas que estos líderes no hacen. Se incluyen en este grupo las personas que no escuchan, no hacen buenas preguntas, no llegan a los demás, y no alaban o no refuerzan el buen comportamiento y el éxito.

10. La muestra de mal juicio que conduce a malas decisiones: Aquí, en la parte inferior son los líderes que dirigen las tropas sobre el acantilado con la decisión de hacer las cosas mal.

 

Traducción libre por lapatilla.com