Marta Colomina: Lo que nos jugamos el 16-D

Quien a estas alturas no le haya preocupado la prisa del Gobierno en llevar adelante un “proceso constituyente”¸ abiertamente inconstitucional, mediante el que materializaría un “Estado Comunal”, con “comuneros” elegidos a dedo por el comandante que decidirán el destino de nuestras vidas y bienes, es que no ha entendido nada. Quien ante esa grave coyuntura, que igualaría a Venezuela con la sufrida Cuba, haya decidido que no va a votar este 16 de diciembre para elegir al gobernador demócrata que será el líder de la resistencia en su región, se declara ajeno al futuro de sus hijos y del país. Los candidatos “rojos” que pudieran ser elegidos el 16-D gracias a nuestra apatía o tristeza por lo ocurrido el 7-O, llegan para acabar con la descentralización y dar paso a las comunas, que son el inicio formal del régimen comunista. Ni siquiera protestamos, cuando voceros del chavismo afirman que los votos obtenidos el 7-O constituyen un “mandato” del pueblo para implantar el socialismo a la cubana. Mienten a sabiendas de que los venezolanos de todas las clases sociales rechazan el régimen de Castro y que, quienes votaron por Chávez, lo hicieron presionados o con la esperanza de tener vivienda, trabajo, seguridad, salud y educación, justamente lo que él ha prometido reiteradamente y no ha cumplido, pero sí sustituido arteramente por las dádivas de las “misiones”.

Chávez no asistió a la cumbre de Mercosur porque su salud habría empeorado y regresó al país la madrugada del viernes. Si las noticias sobre tal gravedad son ciertas, seríamos irresponsables si no aupamos con nuestro voto al conjunto de líderes regionales que aspiran a ser reelegidos y a desplazar a quienes solo han atendido el culto al comandante y no a las necesidades de sus regiones. Pensemos en lo necesario que es el triunfo de Capriles en Miranda, de Pablo en el Zulia, Pérez Vivas en Táchira, Falcón en Lara, Lester en Mérida, Mardo en Aragua, Velásquez en Bolívar y así en toda nuestra geografía. Esa cantera alimentará el liderazgo democrático que, ante los difíciles tiempos que nos esperan, conducirá el urgente proceso de pacificación y desarrollo que Venezuela necesita.

Demos una mirada a las páginas de la prensa de un solo día (06-12-12) y comprobaremos el ruinoso legado que ni siquiera la apabullante propaganda oficial logra ocultar: El Universal: “60% del ingreso petrolero se ha dirigido a importaciones. Según datos del Banco Mundial y del FMI, Venezuela es el país de la OPEP con peores resultados en la administración del boom petrolero, pues registra el menor crecimiento del PIB, la mayor inflación y el mayor aumento de la deuda (días antes el mismo EU informaba que “pese a ese boom el país va hacia una devaluación”); “el agua potable está contaminada con parásitos, virus y bacterias; “tomará años estabilizar el sistema eléctrico nacional”; “asesinan a 2 policías en menos de 24 horas”; “800 gandolas cruzan la ciudad sin controles”; “Venezuela encabeza la lista de países más corruptos”. Y en El Nacional: “hubo más de 4.440 protestas hasta octubre de este año”; BCV prestó a Pdvsa Bs 20 millardos para el pago de aguinaldos” (prueba de su desbarajuste financiero); “El Sebin impidió que hicieran densitometría ósea a Iván Simonovis”; El Observatorio Venezolano de la Violencia (UCV) comprueba que la misión “A Toda Vida cerrará 2012 con récord de 21 mil homicidios” y cifras disparadas de secuestros y atracos. La guinda de la torta: Noruega decidió cerrar su embajada en Venezuela y abrirla en Colombia, a causa de la enorme inseguridad.

Sigue prontuario oficial: MinEducación adelanta vacaciones escolares para provocar abstención el 16-D; la “mayoría” roja en la AN se niega a debatir el pago de aguinaldo en las regiones para no evidenciar la violación de ese derecho a gobernadores y alcaldes opositores. El CNE permanece mudo ante el despilfarro de recursos públicos de los candidatos rojos, que empapelan ciudades y pueblos con pendones, regalan línea blanca e inauguran obras pagadas con dinero público. Da náusea escuchar a Jaua y Tareck prometer seguridad, cuando todos hemos visto su responsabilidad directa en la creciente criminalidad. Igual reacción provoca Arias Cárdenas, quien después de haber llamado gallina y genocida a Chávez, aplaude el centralismo, veja al Zulia con el chip de la gasolina y ofrece a los zulianos “carreteras a granel”, las mismas que la negligencia chavista destruyó en el Zulia y en el resto del país.

Con nuestro voto vayamos a elegir a gobernadores que lideren la resistencia a la imposición del comunismo, porque con una injustificable abstención impulsaríamos “las comunas” que darán fin a la esperanza democrática y de progreso en Venezuela. ¡Así que todos a votar! 

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Publicado originalmente en el diario El Universal (Caracas)