Mikel Las Heras: Más razones para votar el 16

Quedan pocos días para que volvamos, una vez más, a cumplir el rito del voto. Para los que creemos en salidas pacíficas, los actos electorales son mecanismos necesarios para que la gente se exprese y cambie el actual estado de las cosas. A lo largo de estos años han sido numerosas las elecciones y referendos a los que se nos ha citado, pero han sido numerosas también las irregularidades con las que nos hemos topado los electores. Hemos soportado desde operaciones morrocoy en sectores que tradicionalmente votan por la oposición, hasta largas esperas para conocer resultados cuando estos han sido adversos al oficialismo, pasando por listas, innumerables anomalías en las campañas electorales, como ventajismo, uso de recursos del estado y un largo etcétera.

No cabe duda que quienes detentan el poder hoy en Venezuela quieren imponer un modelo de corte autoritario y militarista, apalancado en la fusión de todos los poderes y con el Estado como único músculo económico de la Nación. La unión cívico-militar que tanto pregonan no tiene, aunque saquen muchos votos, esencia democrática alguna y, como lo demuestran los resultados electorales, un nutrido sector de la sociedad lo adversamos.

Sin querer caer en el lugar común de decir que en la oposición se ha hecho todo bien y en el otro lado todo mal, es importante recalcar que ha habido avances significativos –a nivel electoral, pero también en aspectos políticos- desde que apareció la MUD como ente que dotó de conducción política a las filas opositoras. Pero en los últimos tiempos, lo “electoral” ha hecho sombra sobre lo “político” y la MUD ha sido eclipsada. Y eso se ha notado mucho en esta campaña de elecciones regionales. Ha faltado un mensaje aglutinador y que combata la desesperanza.

Nos enfrentamos a candidatos ungidos por el dedo del presidente ausente y enfermo, con candidatos que han surgido de decisiones democráticas, ya sea de primarias o por consenso, y lo hacemos en una crítica condición: con el fantasma de la abstención rondando en nuestras filas.

Como somos un pueblo desmemoriado, es importante recalcar varios aspectos que deben ser suficientes para invitar al voto a pesar de todas las trabas: en el lado oficialista hay candidatos acusados de violar los DDHH, hay homofóbos, hay exministros corresponsables de la crisis carcelaria, del desastre educativo, hay militares (muchos) disfrazados de civiles, y hay un “ejército de gente” que aspira a llegar a gobernaciones y Consejos Legislativos para recibir órdenes de Caracas y no gobernar ni legislar para sus pueblos. Además, con el escenario que se plantea después de escuchar el mensaje presidencial de la noche sabatina, somos los ciudadanos los llamados a asumir la responsabilidad de elegir, pero también de exigir, a la dirigencia política. Con eso tengo suficiente para votar. Yo sí voto el 16.

 

@mlhccs