Oswaldo Álvarez Paz: Cuando el final se acerca

Quería dedicar integralmente esta nota a la extraordinaria gira cumplida recientemente en el Estado Zulia, en la Cuenca del Lago de Maracaibo. En compañía de compañeros en la lucha por la Libertad, los diputados Omar Barboza, Irán Gaviria, Juancho Romero y los dirigentes gremiales Armando Chacín y Oswal Villalobos asistimos a asambleas de productores agropecuarios de las sub-regiones de Perijá, Sur del Lago incluida presencia merideña y trujillana y Costa Oriental. Emotivo y trascendente el reencuentro en apoyo a Pablo Pérez. La zulianidad seguirá representada adecuadamente. Pablo merece ser reelecto. Pero no será posible.

En primer lugar porque debo rendir testimonio de admiración y respeto por dos compatriotas fallecidos recientemente. Uno es Eduardo Gómez Tamayo, amigo de muchos años con trayectoria ejemplar y obra cumplida. El otro, profesor y maestro en el Derecho y en las cosas de la vida, el doctor Gustavo Planchart Manrique. Para sus familiares una ratificación de afecto y gratitud.

Por otra parte el cáncer de Chávez. Tenía razón Nelson Bocaranda en sus columnas llenas de información privilegiada e interpretaciones razonables. Estamos a las puertas de una emergente turbulencia que sólo los necios se atreverán a negar. El tiempo más peligrosamente incierto de nuestra historia contemporánea.

El presidente no está en condiciones de ejercer el cargo para el que fue elegido en 2006 y, quizás, su palabra vaya por delante, ni siquiera de asumir o poder desempeñarse como tal a partir del 10 de enero de 2013. Todo en tiempos de descomposición material y ética de una República que merece un destino mejor. En situaciones como la descrita debemos aferrarnos a los principios y valores fundamentales que han guiado existencialmente nuestra vida pública y privada. Muchos de ello están consagrados en la Constitución nacional, hoy traicionada, pisoteada y mancillada por el régimen comunistoide que gobierna.

Allí se señala el camino sin concesiones a la demagogia ni a intereses personales o de grupo. El llamado es al pueblo a organizarse para conservar la vida y la familia, lo mucho o poco que tienen, la libertad, el derecho a trabajar en paz, con seguridad jurídica y política. No podemos cansarnos ni rendirnos cuando están en juego la libertad y la existencia. Apartemos las vacilaciones recelosas de quienes por miedo esperan que otros resuelvan por ellos. Constitución, Libertad, Democracia y Descentralización.

[email protected]