El mejor regalo en Navidad es la salud

Amor, paz y prosperidad son deseos que suelen pedirse en la época navideña desde tiempos remotos. Sin embargo, cada vez más se agrega a ellos la palabra salud. De allí, la importancia de preservarla.

La alimentación, la práctica de ejercicios, el control médico –entre otros–  son elementos fundamentales para cuidar la salud. Pero, sin duda alguna, la vacunación es una medida que tiene la capacidad de salvar miles de vidas al año al prevenir enfermedades graves. De hecho, “con excepción del agua potable, ningún otro factor -ni siquiera los antibióticos- han ejercido un efecto tan importante en la reducción de la mortalidad como las vacunas”, (Plotkin S et al,Vaccines)

Los programas de inmunización a nivel mundial han tenido impacto en la prevalencia de enfermedades graves. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se previenen tres millones de muertes en el mundo y se evita la discapacidad de 750.000 niños, gracias a las vacunas.

La doctora Betzabé Roa, presidente de la filial Táchira de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, explica que la vacunación no solo está dirigida a la población infantil, pues también existen vacunas y refuerzos para adolescentes y adultos, incluso para adultos mayores.  “Las vacunas tienen no solo el poder de ahorrar recursos económicos, sino también de transformar vidas. Cuando se vacuna a una persona, se protege a su comunidad, se brinda bienestar a los habitantes y al país en general”.

En Venezuela existe el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), un esquema aprobado por el Estado que protege contra 14 enfermedades: tuberculosis, polio, hepatitis, difteria, tétanos, tosferina, influenza, rotavirus, fiebre amarilla, sarampión, rubeola, paperas, H. influenzae tipo b y neumococo en adultos mayores.

La galena comenta que para que los niños reciban los beneficios de las vacunas aplicadas por el Estado, deben asistir a sus controles o ser valorados en los servicios de salud al nacimiento y a los 2, 4, 6 y 12 meses de edad. En el caso de los adolescentes y adultos tienen también oportunidades de vacunación. “Pueden asistir a los centros  ambulatorios y de barrio adentro o consultar con su médico”agregó.

La doctora Roa asegura que todas las partes involucradas en el proceso de inmunización en el país han hecho un gran esfuerzo: el Gobierno compra las vacunas y dispone de los profesionales para administrarlas; las sociedades científicas y los médicos se preocupan por aplicarlas y hacerles seguimiento.

A pesar de todo esto, continúan ocurriendo muertes en el mundo por enfermedades prevenibles por inmunización. Por eso, la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría emprendió la campaña V de Vacunas, V de Vida. “La intención de esta iniciativa es educar a la población sobre la importancia de la vacunación en niños, adolescentes, adultos y personas de la tercera edad. Lo que queremos es `Que nadie quede sin vacunarse´” concluyó la galena.