Hospital defiende trato a enfermera víctima de broma sobre Kate

El hospital King Edward VII defendió el viernes el trato que brindó a la enfermera víctima de la broma sobre Catalina, sin comentar informaciones de prensa de que una de las notas que dejó Jacintha Saldanha antes de su aparente suicidio criticaba a personal del centro.

Saldanha, de 46 años, fue hallada colgada el 7 de diciembre en la habitación que ocupaba en unas dependencias para enfermeras cerca del hospital londinense, y la policía encontró posteriormente tres notas manuscritas entre sus pertenencias.

(foto Reuters)

Según el diario The Guardian de este viernes, una de las notas “se refiere a sus empleadores, el hospital, y contiene críticas al personal”.

El hospital declinó comentar sobre las notas, e insistió en el respaldo que dio a Saldanha, a quien describió como una enfermera “excepcional” después de que resultara engañada por dos locutores que se hicieron pasar por la reina Isabel II y su hijo el príncipe Carlos para obtener información sobre Catalina.

Tras contestar a la llamada, Saldanha se la transfirió a una compañera que atendía a la esposa del príncipe Guillermo, ingresada por una complicación relacionada con su reciente embarazo, y ésta dio a la falsa soberana un parte detallado.

“Nadie ha visto las notas, por lo que no podemos comentar sobre las informaciones de prensa o su exactitud”, declaró el King Edward VII en un comunicado en el que se describe como “un hospital pequeño, con un equipo muy unido”.

“Después de la broma telefónica, la dirección del hospital le ofreció su apoyo y le dijo que consideraba que había sido víctima de una broma cruel”, agregó el hospital precisando que le dejaron claro que “no habría ninguna acción disciplinaria” en su contra.

El hospital agregó también que ha mantenido un contacto regular con la familia de Saldanha, que estaba casada y tenía dos hijos adolescentes, y le había ofrecido “todo el apoyo que pudiera darle”.

Una misa en memoria de Saldanha se celebró este viernes en la capilla del hospital, y otra está prevista en Bristol, la ciudad del suroeste de Inglaterra donde residía la difunta. AFP