Musulmanes estadounidenses quieren reapropiarse del término “yihad”

La comunidad musulmana de Chicago lanzó este viernes una campaña publicitaria y en las redes sociales para reapropiarse del término “yihad” y disociarlo así del terrorismo, ya que para ellos designa un combate espiritual.

La campaña, difundida a través de carteles en los autobuses, en Twitter, Facebook y en la página web myjihad.org, muestra a diferentes fieles hablando de sus luchas personales.

“#MyJihad (mi yihad) es construir una amistad más allá de la religión”, dice un hombre pasando su brazo por encima del hombro de un amigo judío.

“#MyJihad es continuar avanzando después de haber perdido a mi hijo”, reza otro anuncio que muestra a una madre junto a sus otros tres hijos.

“#MyJihad es no juzgar a la gente por lo que llevan puesto”, dice una tercera publicidad que muestra a dos mujeres que llevan velo.

La campaña fue lanzada después de unos anuncios que calificaban a los musulmanes de “salvajes” y que llamaban a la gente a “vencer a la yihad”, que aparecieron instalados en algunos autobuses y trenes de Nueva York, Chicago y San Francisco.

Con esta iniciativa contraria se intenta igualmente mostrar la desazón que les genera a los musulmanes ver tergiversado y vilipendiado uno de los pilares de su fe, indicó Ahmed Rehab, quien ayudó a lanzar la campaña.

“Yihad es un término desafortunadamente muy corrompido por las acciones de los extremistas y de los islamófobos”, aseguró Rehab, uno de los responsables de la asociación CAIR (Consejo para las Relaciones Américano-Musulmanas, por sus siglas en inglés), “la campaña MyJihad está hecha para que vuelvan a apropiarse de él”, añadió.

Los anuncios pueden verse, por el momento, instalados en los autobuses de Chicago.

Rehab espera recolectar fondos para poder extender la campaña a los autobuses y trenes de Nueva York, Washington, San Francisco, Seattle, Houston, Dallas, Cleveland y Oklahoma City. Igualmente, también le gustaría llegar a Toronto, en Canadá, Londres y Manchester, en Gran Bretaña, así como a Sydney y Melburne, en Australia.

AFP