Algunos prevén luchas por el poder en el chavismo

Misas y rezos por la salud de Chávez en varios países

Los aliados más influyentes de Hugo Chávez proyectan una imagen de unidad mientras el mandatario se recupera de una operación de un cáncer en Cuba. Se presentan juntos en los actos y se comprometen a preservar su movimiento socialista contra viento y marea, reseña Associated Press.

Pero al tornarse delicada la salud de Chávez, algunos venezolanos creen que pudieran estar surgiendo pugnas por el poder entre ambiciosos colaboradores que llevan años a la sombra del presidente.

La figura de Chávez es lo que ha mantenido vivo el movimiento y no asomaba ningún posible sucesor hasta que hacia el fin de la semana pasada el propio presidente anunció sorpresivamente que si el cáncer lo obligaba a dejar sus funciones, quería que su vicepresidente Nicolás Maduro fuese su sucesor.

El chavismo es un movimiento diverso que incluye sectores muy diferentes, desde izquierdistas radicales hasta figuras moderadas, y algunos especulan que podrían salir a la luz viejas divisiones, por lo menos entre bambalinas, si Chávez no puede seguir ejerciendo la presidencia.

“En la política todo es posible”, comentó Gustavo Chourio, vendedor de libros en un kiosko en el centro de Caracas. Agregó que se ve venir un conflicto entre Maduro y el presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello.

Maduro lidera un sector político de civiles y militares que se considera alineado con el gobierno cubano. Cabello es un ex oficial del ejército más moderado, que se cree tiene fuertes lazos con los militares, una imagen que él mismo alentó cuando habló en una misa por Chávez realizada en la base militar más grande de Venezuela.

“Maduro no tiene influencia con los militares. La influencia la tiene Diosdado”, recalcó Chourio.

En los casi 14 años que lleva Chávez en el gobierno, sus aliados siempre lo secundaron.

Chourio dijo que cree que el chavismo es tan fuerte que sobrevivirá sin su líder. Pero pronosticó un enfrentamiento entre Maduro y Cabello.

“Ellos dos tendrán que arreglarse para darle garantía de estabilidad al país”, expresó Chourio, quien es partidario de Chávez.

Los analistas dicen que los roces políticos son probables, por no decir inevitables.

“Es casi seguro que ya se está produciendo una intensa lucha por el poder en el chavismo”, sostuvo Michael Shifter, presidente del grupo de estudios Diálogo Interamericano de Washington.

Shifter opinó que las figuras claves del chavismo, incluidos Maduro y Cabello, han hecho a un lado sus ambiciones personales en vista de que Chávez tomaba todas las decisiones.

“Si Chávez desaparece del escenario y se produce un vacío de poder, la situación se torna muy impredecible”, afirmó Shifter. “El que Chávez haya designado a Maduro su sucesor le da ventaja por ahora, pero eso difícilmente dure mucho. Los otros que ambicionan el poder son astutos e implacables. Desde el comienzo, el régimen de Chávez ha tratado de acumular –y grandes cantidades de dinero– y ahora todo eso está en juego”.

Maduro y Caballo se presentaron juntos en distintos actos esta semana, acompañados de otros ministros y jefes militares. Hablando con Cabello y el ministro del Petróleo Rafael Ramírez a su lado el miércoles, Maduro dijo: “Estamos más unidos que nunca”.

Chávez se sometió el martes a una cuarta operación del cáncer que lo aqueja, tras anunciar que los últimos exámenes indicaban que el mal había reaparecido a pesar de las operaciones previas y de tratamientos de quimioterapia y radiación. El gobierno dijo el jueves que Chávez había sufrido algunas complicaciones durante la operación, pero que se recuperaba favorablemente.

Si Chávez muriese o quedase incapacitado para ejercer el poder, la constitución dice que hay que convocar a elecciones en 30 días. Si quedase incapacitado antes del 10 de enero, en que debe iniciar un nuevo mandato, el presidente de la Asamblea Nacional asumiría el cargo temporalmente, hasta que se realicen las elecciones.

Antes de su operación Chávez habló de esa posibilidad. El sábado por la noche dijo por televisión, con Maduro y Cabello sentados a su lado, que si no podía seguir ejerciendo la presidencia, Maduro debería ser elegido para ocupar el cargo y liderar el movimiento socialista.

Esa presentación de Chávez, durante un breve viaje al país luego de diez días de tratamiento en La Habana, fue un indicio de que ya había comenzado la lucha por el poder, según Adam Isacson, analista del grupo de estudios Washington Office on Latin America.

“Si hubiese consenso, Chávez no habría considerado necesario regresar al país desde La Habana el fin de semana pasado, en medio de un tratamiento médico delicado, para designar públicamente un sucesor”, expresó Isacson.

A corto plazo, indicó, los aliados de Chávez saben que les conviene alinearse detrás de Maduro en caso de que se convoque una elección y el apoyo del mandatario podría darle al vicepresidente el impulso necesario para liderar por meses o años.

“La inestabilidad podría llegar más adelante, si el presidente Chávez muere y el nuevo líder del chavismo no tiene carisma ni puede mantener unida la coalición”, señaló Isacson. “Entonces el chavismo podría dividirse”.

Maduro, un ex conductor de autobuses, ha sido el canciller por varios años y ahora trata de llenar el vacío dejado por la ausencia de Chávez. El jueves por la noche afirmó que el país no cederá ante la burguesía.

“Les juro… jamás vamos a traicionar al pueblo de Venezuela. ¡Jamás!”, proclamó con la voz ronca. “Vamos a defender juntos la paz, la estabilidad y el futuro de nuestros hijos con nuestras vidas si es necesario”.

A Maduro, no obstante, le costará mantener a raya las diferentes facciones que hay en el partido socialista de Chávez, según Vicente Torrijos, analista político de la Universidad del Rosario de Bogotá. “Maduro no cuenta con el carisma, ni con las capacidades ni mucho menos con el capital político” de Chávez, aseguró.

Torrijos cree que el fervor inspirado por Chávez continuará, pero opina que tarde o temprano las diferencias entre sus partidarios van a “desvertebrar la revolución” y que “las fuerzas militares van a influir cada vez más en las decisiones políticas en Venezuela”.

IAN JAMES/ Associated Press