Escasez altera ritmo de compras navideñas

Los consumidores abren un abanico de hipótesis para explicar el drama que los golpea a diario: la escasez de productos básicos y, por consiguiente, el sobreprecio que deben pagar por estos en los puestos informales, publica Correo del Caroní.

Natalie García
Foto Wilmer González

Hay quienes culpan al acaparamiento, otros achacan el problema a la pérdida productiva del país y unos pocos consideran que se trata de algo “normal” en los últimos años.

Lo cierto es que el desabastecimiento de rubros importantes de la canasta básica preocupa a los guayaneses, quienes hacen esfuerzos a diario para adquirir los productos escasos, aunque a veces tengan que pagar un poco más.

Flora Martínez es ama de casa y ya asume la tarea de comprar como una “odisea” llena de incertidumbre, pues desconoce si encontrará azúcar para sus tortas caseras, o harina de maíz para sus arepas asadas. “Qué le vamos a hacer, antes no era así, como ciudadanos esperamos que la cosa mejore pero lo que hemos visto es un retroceso”, opina.

Por su parte, Mayerling Rodríguez considera que los responsables del desabastecimiento son algunos comerciantes, muchos de ellos extranjeros, que compran a precio regulado para luego revender.

“La escasez es por el acaparamiento, el resto de los meses del año no falta casi nada, pero en diciembre sí. Yo conozco casos en Unare, por ejemplo, donde usted va a la calle 3 y los chinos tienen de todo, yo los tengo a monte, porque eso no puede ser”, afirma.

Dos realidades
Una realidad es lo que ocurre en los supermercados y otra la que hay en la calle, donde los vendedores informales cuentan, la mayoría de las veces, con todos los productos pero a un precio que duplica o triplica el regulado, como el azúcar que se comercializa en los puestos de buhoneros a 18 bolívares.

Lo mismo ocurre con la leche en lata. Su precio no supera los 30 bolívares, pero se consigue a 40. Por redes sociales, mensajitos de textos y “radio bemba” se divulga la noticia cuando algún rubro escaso llega a un abasto. Todo el mundo hace cola con tal de conseguir lo que busca en su precio establecido.

Zaida Arias cree que “nos estamos acostumbrando” a hacer colas, pasar la voz y sustituir productos para cubrir las necesidades alimenticias en el hogar. “Yo uso papelón, en vez de azúcar y harina para freír para las arepas en vez de harina normal, y salgo a hacer mi cola cuando sé que hay algo que no consigo”, dice resignada.

A7CABALLEROGustavo Caballero. “No se consigue azúcar, harina PAN, y lo que pasa es que todo es importado y no tenemos una producción para abastecernos nacionalmente”.

A7ArmandoArmando Vásquez. “No consigo café, azúcar, harina de maíz, margarina. Lo que hago es ir a varios supermercados buscando, no acudo a los buhoneros porque venden demasiado caro”.

A7ARIASZaida Arias. “No consigo azúcar, harina, y bueno cuando los consigo hago mi colita. Ya lo vemos normal y nos hemos ido acostumbrando a esto todos los años”.

En retroceso

El Banco Central de Venezuela destacó en su último informe que el indicador de escasez mejoró significativamente en noviembre, “al disminuir de 16,1 por ciento en octubre a 14,6 por ciento en noviembre. El indicador de diversidad también reflejó una mejora importante en el abastecimiento, al pasar de 152,2 a 179,6”. Todo parece indicar que en diciembre es otro el panorama.

Por su parte, el Boletín de Inflación Canasta Alimenticia de la UCAB alertó, al cierre de noviembre, que la escasez de productos de la cesta básica se ha pronunciado a finales de año.