Gandolero y lote de cabillas desaparecen en vía de El Tigre

Familiares están preocupados y temen por la vida de Carlos Moya Manrique Foto: David Nogales

Un gandolero de la empresa Servicios Transfisa C.A, desapareció desde el pasado jueves 13, cuando salió de El Tigre con una carga de cabillas destinadas a la Gran Misión Vivienda para el proyecto de desarrollo Ciudad Tiuna en Caracas, informa El Tiempo.

Elenixa López, esposa de Carlos Gustavo Moya Manrique, de 41 años, dijo que lo está buscando desesperadamente ya que desde ese día perdió toda la comunicación con él.

Contó que el lunes 10,  salió de su casa a las 4:00 am, ubicada en el callejón  Valle Verde del sector Palencia del  municipio Santa Ana, con destino a la sede de la compañía en Anaco para  recoger la Mack Granite, color azul, placas del chuto 11R-AAY, batea 00U-DAY.

El destino  era    Puerto Ordaz, estado Bolívar, específicamente  a la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) donde recibiría la mercancía que llevaría a la región capital.

Todo marchaba bien, pero  el jueves 13, de regreso tuvo que desviar la ruta  porque había una tranca por una protesta.

Al parecer, se le hizo tarde y decidió quedarse  unas horas en El Tigre para aprovechar de visitar y almorzar con  su hermano Oscar, quien reside en Simón Bolívar II.

Carlos se antojó de comprar para su esposa  una mascota, una perrita raza  Mastín Napolitano y pollos vivos. Oscar lo acompañó y estuvieron juntos hasta las 6:50 pm.

“Nos despedimos. Carlos estaba inquieto por la restricción de circulación de carga pesada y porque la gandola  se recalentaba a cada rato”, explicó Oscar Moya.

No supo más de él

El jueves a las 7:00 pm, fue la última vez que  Elenixa se comunicó con Carlos, quien le comentó que estaba pasando por  el punto de control de Polianzoátegui  conocido como El Arco, en la salida de El Tigre y que había reportado al mecánico de  Transfisa la falla que tenía la unidad.

Aseguró que estimaba llegar a Santa Ana,  a  las 10:00 pm, pero desde ese momento no volvieron a hablar y desconoce  qué  pasó con su marido. El teléfono celular está apagado.

La mujer expresó que no pudo dormir  porque su esposo no llegó a la casa.

Este viernes, a  la 7:00 am, un excompañero de trabajo de Carlos  la llamó para  preguntarle qué sabía de él, porque la gandola estaba abandonada en el restaurante La Sazón de Gloria,  situado cerca de la comunidad rural Las Magnolias, antes del punto de control de la Policía de Simón Rodríguez.

Se conoció que  la dueña del negocio notificó a Polisosir que una  gandola  abandonada estaba en  el estacionamiento y adentro había animales.

Una comisión acudió al sitio y verificó la denuncia y procedió a trasladar la unidad al comando.

Lo cierto del caso, es que Carlos Moya está extraviado, así como la millonaria  mercancía de cabillas y la guía de comercialización.

En el lugar hallaron la  ropa del hombre  tirada en el suelo, la cartera con  la documentación, la perrita y las aves, y  entre la maleza había  un par de medias limpias que Elenixa les había metido en el bolso viajero.

Rastrean
Un  grupo de familiares,  allegados, compañeros de trabajo y funciona- rios de la Policía Científica se desplegaron este sábado por  la zona para hallar al gandolero.  Carlos Moya, tiene dos años trabajando para Transfisa C.A. Tiene cinco hijos.