Orlando Viera-Blanco: Padecer y gobernar desde Cuba

Puede el Presidente despachar desde Cuba? Considerando su enfermedad y sabiendo que se encuentra recluido en una habitación contigua al despacho de los hermanos Castro, ¿no transgrede nuestra soberanía nacional y nuestro derecho a autodeterminación como ciudadanos?

Ante una confesa dolencia que va al límite de anticipar posibles “circunstancias de inhabilitación absoluta”, la AN y el TSJ, no pueden sujetarse a una orden de suceder. Cualquiera que sean los escenarios, éstos deben ser responsablemente debatidos y anticipados. Considerando el peso político del presidente Chávez en el país, verse impedido de ejercer el poder súbitamente, sería un salto seguro al precipicio de la ingobernabilidad. Urge un consenso -sensible y serio- de todos los actores políticos y del poder público, para ahorrarle al país (que no es una finca), un quiebre irreconciliable. No podemos quedar a merced de la “gracia’ que Chávez le concede del Sr. Nicolás Maduro, que por cierto, no goza de un liderazgo sustentable.

La posible ausencia absoluta del primer mandatario, no tolera episodios de inmadurez, ni rechiflas. El tema es que la calificación de la inhabilitación presidencial, no la autodefine el propio Ejecutivo nacional. Su estado de salud, no le pertenece reservadamente. Es un asunto de Estado que la Constitución previene para impedir el vacío de poder. No calificar el estado real de salud de cualquier Presidente (que se sabe grave), es irresponsable… La oposición también debe llamar a todos sus actores políticos a asumir una vocería seria, alineada y prudente. El tema no pasa por montarse -aburrida y obsesivamente- en el manejo electoral… Que Capriles regresa, Ocariz retoma, Rosales viene o Ledezma va. El asunto es preparar al país a una delicada y posible transición, con ideas claras y bien amalgamadas, quiero decir, de resultar cierto el dramático vaticinio presidencial.

No es momento de dispersión y rapacidad, de vuelos de águilas buscando anidar. Pareciera que lo único que ofrece la oposición son urnas -sic- cuando lo que toca, es analizar los escenarios, consolidar consensos y evitar un mensaje fraccionado de avidez política… absolutamente impertinente en estos momentos. Si el chavismo no le da la gana de comprenderlo, la oposición debe construir esa alianza-país.

Al Presidente le está permitido curarse donde elija, pero no como quiera hacerlo. La tarea por lo pronto, es calificar la gravedad del cuadro de salud del presidente Chávez y activar la normativa constitucional en el marco de un entendimiento nacional. La “circunstancia” no comporta un cheque en blanco para los hermanos Castro. Y eso representa sin duda, el Sr. Maduro, que no sólo es un hombre de confianza de Chávez, sino también de Raúl y Fidel.

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