La oposición egipcia convoca nuevas manifestaciones contra la Constitución

La oposición egipcia convocó nuevas manifestaciones para el martes contra un proyecto de Constitución apoyado por los islamistas, que recibió una corta mayoría en la primera etapa de un referéndum el sábado, según cifras oficiosas.

El Frente de Salvación Nacional (FSN), que reúne a los principales movimientos de la oposición de izquierda y liberal, convocó a “salir a la calle el martes para defender las libertades, impedir el fraude y rechazar el proyecto de Constitución”, antes de la segunda etapa del voto, el sábado próximo.

(foto AFP)

En El Cairo, el mitin se realizará en la emblemática plaza Tahrir, bastión de la revuelta contra el régimen del ex presidente Hosni Mubarak, a principios de 2011, y que desde entonces se ha convertido en el lugar preferido de las manifestaciones políticas.

El FSN denunció “irregularidades” en la votación del pasado sábado.

El coordinador del Frente, el premio Nobel de la Paz Mohamed ElBaradei, instó nuevamente el lunes al presidente egipcio Mohamed Mursi a anular el referendo e iniciar conversaciones con la oposición.

No obstante, un portavoz de ElBaradei indicó que el coordinador del FSN no había llamado a boicotear la segunda etapa del voto.

Los resultados no oficiales anunciados por los Hermanos Musulmanes, de los cuales formaba parte Mursi, señalan que el “sí” ganó la primera etapa con aproximadamente 57% de los votos.

En esta primera etapa de la votación, realizada el sábado, podían votar alrededor de la mitad de los 51 millones de electores, en diez gobernaciones del país, incluyendo la de El Cairo y a la segunda ciudad de Egipto, Alejandría (norte).

Según los resultados comunicados por los Hermanos Musulmanes, la capital, donde la oposición es mayoritaria, votó “no” por casi 57%, mientras que Alejandría, feudo islamista, aprobó el texto.

No obstante, “afirmar que todos los que votaron ‘sí’ son proislamistas y que todos los que votaron ‘no’ están contra la corriente islamista sería una exageración”, estimó Ahmed Rabu, profesor de ciencias políticas en la universidad de El Cairo.

“Mucha gente votó ‘sí’ buscando estabilidad (…) y otra votó ‘no’ porque considera que la Constitución no la representa o porque no está satisfecha con lo realizado por el gobierno”, agregó.

Según la prensa, la tasa de participación fue de alrededor de 30%, en comparación con 41% alcanzado en marzo de 2011 durante un anterior referéndum sobre disposiciones institucionales provisorias después de la caída de Hosni Mubarak.

La Comisión Electoral se negó a comentar estas informaciones, y tampoco suministró cifras sobre la participación, precisando que no dará cifras oficiales antes del final de la segunda etapa de la votación.

Una coalición de organizaciones no gubernamentales egipcias criticó el domingo las irregularidades en estos comicios, y algunos hablaron de un “referéndum a la Mubarak”, refiriéndose a las elecciones fraudulentas durante el anterior régimen.

Hace varias semanas que este proyecto de Constitución está en el centro de la crisis más grave registrada en Egipto desde la elección de Mursi, en junio pasado.

Las tensiones entre los partidarios y los adversarios de Mursi culminaron la noche del 5 de diciembre en enfrentamientos en los alrededores del palacio presidencial en El Cairo, dejando ocho muertos y cientos de heridos.

En Alejandría, los choques entre los partidarios y los adversarios del proyecto de Constitución dejaron 15 heridos el viernes, y el sábado al anochecer, la policía tuvo que hacer frente a un ataque contra la sede del partido liberal Al Wafd en la capital.

La oposición sostiene que ese texto abre el camino a interpretaciones severas del islam y ofrece pocas garantías para determinadas libertades, a pesar de las aspiraciones democráticas surgidas de la revuelta contra Mubarak.

Para los partidarios del “sí”, la adopción del texto dotaría al país de un marco constitucional estable. Se trata de un argumento destinado a seducir a los numerosos egipcios preocupados después dos años por una transición turbulenta.

AFP