Por qué Los Amigos Invisibles son la mejor banda en vivo que puedes escuchar (+FOTOS)

ARNALDO ESPINOZA | LAPATILLA

La noche de este martes Los Amigos Invisibles regresaron a Caracas para sus ya tradicionales “Cañoñazos”, conciertos de fin de año para agradecer las ya décadas con sus fanáticos locales. ¿El formato de este año? Por discos, para así dar chance a que todos escuchen sus canciones favoritas, incluso aquellas que no lograron convertirse en éxitos.

Arnaldo Espinoza| @Naldoxx

 

En este primer capítulo (quedan dos más hoy en B.O.D. Corp Banca) fueron sus primeras producciones A Typical and Autoctonal Venezuelan Dance Band y The New Sound of the Venezuelan Gozadera. Pero primero, un regalo de México: Natalia Lafourcade regresó al país pr primera vez en años para tocar sola (seis canciones, dos de su nueva producción Mujer Divina y éxitos como “Amarte Duele” y “Un Pato”. La azteca demostró, con una guitarra, un ukelele y la compañía de Cheo Pardo por qué es una de las mejores vocalistas de todo este lado de las Américas.

De vuelta a Los Amigos. La premisa del título es tan simple como vivencial: Todos tenemos una historia con alguna de sus canciones. Ayer comenzaron el show con “Mi linda” e inmediatamente las neuronas se activaron y pusieron las letras en boca de todos (aunque Julio pidiera perdón de antemano por algún gazapo que no vimos). Y ese fue el punto de partida de un recorrido de casi dos horas por la adolescencia de muchos treintañeros que colmaron la sala. Algunos se pararon a bailar el “Mango Cool”, otros vacilaron temas de la primera placa como el “Boogalo pa’ los panas” o “Acid Jazz de las Mujeres Locas” (“Eso es cuando experimentábamos con el Jazz y tal”, dijo Julio Briceño).

Los Amigos están más pulidos que nunca como músicos: La puesta en escena y el sonido estuvieron en su punto justo. Se nota que se esforzaron en ensayar toda su discografía -”pana, fueron dos meses en estudio”, espetó Cheo Pardo en uno de los intermedios-. Piezas que tal vez nunca salieron en vivo o que tienen una década guardadas se tocaron de manera impecable, como “Pelusa”, “Divino Dialecto” o “La Balada de Chusy”, dedicada a la dueña de un local que nunca les pagó luego de un concierto, precisamente, en fin de año.

También hubo tiempo para los “estrenos” navideños: Tres canciones de su nuevo disco (a la venta el año que viene), entre los cuales se distinguen “Corazón Tatuado” y “La que me gusta”, que aunque no se enmarcan en el Funk Zángano que escuchamos anoche, si van en línea con lo que escuchamos en sus dos últimas producciones, Commercial y Not So Commercial.

“¡Epa Compinche!” para iniciar “Quiero desintegrar a tu novio” y una sala brincando a todo dar. O sentada, como cuando tocaron “Las lycras del Ávila”. Un viaje sonoro que terminó con los dos éxitos que catapultaron a la banda: “El disco anal” y “Ponerte en Cuatro”. La guinda de la torta fue Lafourcade, que regresó para salir del protocolo discográfico y cantar “Viviré para tí” junto a los Invisibles. Y es verdad lo que dice una de sus letras, “son infalibles, tu no los ves porque son Invisibles”.

VALENTINA RUIZ LEOTAUD | CORTESÍA

P.D.: Sería interesante regresar (o ir, para los que no han ido) esta noche y ver si tocan la controversial “Majunche” tras el escándalo de la campaña presidencial.