A pesar de predicciones mayas, el viernes 21 empezó sin problemas en Australia

A pesar de predicciones mayas, el mundo sigue andando.

En la parte del planeta que por el uso horario ya es 21, todo sigue en su lugar. Soledad desde Sydney contó que allí “no se habló mucho del tema” y que no se había acabado el mundo.

Según las predicciones mayas el 21 de diciembre se acaba el mundo. Sin embargo en la porción del planeta, que por el uso horario ya es 21, quedó demostrado que nada sucedió y que todo sigue en su lugar.

Soledad, desde Sydney contó cómo la recibió el día después del supuesto fin del mundo.

“Acá son las 5 de la madrugada y por lo que veo todo sigue igual”, dijo Soledad y también acotó que en Australia “no se habló mucho del tema”.

Los más supersticiosos se pusieron en contacto con el empresario chino Yang Zongfu, que recibió más de 20 pedidos de su Arca de Noé para sobrevivir al fin del mundo, con precios de hasta 800.000 dólares.

Además, en varias ciudades chinas se han agotado las velas para hacer frente a la «oscuridad total» en la que se supone que estará inmerso el planeta este 21 de diciembre.

Sin embargo las voces de quienes ya atravesaron el 21 dan señales de que el muno no se terminó y que no sobrevino ningún cataclismo.

Otros datos

Después de algunas islas del Pacífico como Kiribati, Australia fue el primer gran país en el planeta en recibir el nuevo día en el calendario occidental.

Y eso ocurrió hoy, donde ya llegó en territorio australiano el 21 de diciembre, fecha en la que millones de personas dudan si se concretará la profecía maya con la llegada del apocalipsis o fin del mundo.

Luego de Australia, otros países como China, Japón, Indonesia, India, Corea y Rusia, entre otros, transitan el 21D sin inconvenientes.

Una de las encargadas tocar el tema del fin del mundo fue precisamente la mismísima primera ministra, Julia Gillard, que se dirigió a la nación en un discurso en el que alertó, con un tono de broma, sobre el fin del mundo y las medidas que se debían que tomar.

En un video grabado por una radio que transmite por Internet, Gillard prometió, como si de un discurso real se tratase -pero con una dosis de humor evidente-, que luchará hasta el final de los días por sus compatriotas.

“Mis queridos compatriotas australianos todavía vivos, el fin del mundo se acerca, como ha predicho el calendario maya. Ya sean zombies devoradores de carne humana, bestias demoníacas del infierno o el triunfo del K-pop (el pop surcoreano) quienes asesten el golpe final, deben estar convencidos de una cosa: lucharé por ustedes hasta el final. Al menos, esto significará que no tendré que volver a Preguntas y Respuestas (un programa político de televisión en el que los invitados contestan a las preguntas del público). Buena suerte a todos”, lanzó la máxima figura del gobierno australiano.

El 21 de diciembre se cierra una era del calendario maya, un evento que muchos quieren ver como el fin del mundo.

Recibir el día en territorio maya

En las majestuosas ruinas de Tikal, enclavadas en un espeso bosque, se inician hoy las ceremonias del cambio de era en el calendario maya, una maratónica jornada que culmina al amanecer de mañana, y que tiene a medio planeta revuelto por las interpretaciones de un fin del mundo inminente

El viernes, en el solsticio, los mayas cerrarán una era de 5200 años y darán la bienvenida a un nuevo ciclo, acontecimiento que dio lugar a interpretaciones apocalípticas, impulsó a crédulos alrededor del mundo a refugiarse en montañas o búnkers y llevó a gobiernos a tener que explicar una y otra vez que el mundo -y su carga de seres humanos- seguirá allí el sábado.

La fiebre apocalíptica, desatada por Hollywood y sus superproducciones habituales, fue aprovechada por empresarios y gobiernos para atraer turistas a los sitios arqueológicos de Guatemala, sur de México, Belice, El Salvador y Honduras, territorios donde se asentó el imperio maya, una cultura con vasto legado de conocimientos de impacto mundial que llevaba siglos en decadencia cuando llegaron los conquistadores españoles.

Frente a la pirámide de la Gran Plaza del Parque Arqueológico de Tikal, al atardecer del jueves (22H00 GMT), arrancará la celebración oficial, encabezada por el presidente Otto Pérez, y concluirá, tras un programa que incluye danzas y rituales autóctonos, con una gran ceremonia maya al amanecer del viernes, en saludo al sol.

Policías y militares, apoyados por vehículos artillados vigilan las cercanías de Tikal, a 560 km al norte de Ciudad de Guatemala, y los poblados próximos, reflejo de un país golpeado por violencia del narcotráfico.

Con información de Cadena3 y Lanacion