En Tiempo Real: Capriles y Falcón aguaron la fiesta roja por @carlosvalero08

El diseño institucional de las elecciones presidenciales del 7 de octubre y las regionales el 16 de diciembre buscaba convertirlas en un solo proceso político. La fuerza política que resultara vencedora el 7O, con toda seguridad arrasaría el 16D. A diferencia de las democracias maduras donde se intenta preservar la especificidad de cada elección, las instituciones revolucionarias privilegian la viveza criolla y apostaron por una elección en dos tiempos. Hasta ahora la viveza les ha salido bien, pero el heroico triunfo de Capriles, Falcón y Liborio, así como los resultados de Bolívar les aguó la fiesta a los rojos.

¿Podía la oposición obtener mejores resultados? Yo creo sinceramente que sí. Y la mejor demostración es precisamente la victoria de Capriles, a quien le correspondió enfrentar al segundo hombre con más poder en el país. Antes de ser candidato-recuerden que Jaua estuvo encargado de la presidencia durante largos periodos debido a la enfermedad del presidente- y el tipo de campaña, así como la fuerza de su liderazgo le permitieron salir airoso. Todo el poder de la revolución se usó contra Henrique y tristemente parte del mundo opositor enfiló también contra él sus ataques.

¿Qué hicieron diferente Falcón, Guarulla y Capriles para poder derrotar el tsunami revolucionario? El elemento común de estos tres líderes está en su acento en la política social y en el contacto permanente con la gente. Capriles y Falcón, a quienes conozco en el desarrollo de su gestión, han tenido el acierto de priorizar los escasos recursos que les permite el gobierno central en programas sociales que llegan de forma directa a los habitantes de sus comunidades. Ante el cerco presupuestario, en Lara y Miranda se ha tenido que elegir entre las grandes obras de infraestructura necesarias, o en resolverles los problemas a cada quien en su espacio vital. Los certificados de vivienda son un extraordinario ejemplo de cómo usando la fuerza creadora de la gente y al gobierno como motor y promotor se puede resolver el problema de la vivienda. Mientras la misión vivienda del gobierno se hace a empujones y realazos, en Miranda de hace a través del diálogo, el ingenio y la creatividad.

La campaña y la gestión de Capriles y de Falcón me recuerda aquella vieja consigna del MAS, imaginación contra dinero.

Ahora la derrota debe llevar a la oposición y a sus partidos a una profunda reflexión. Por ejemplo, me da la impresión de que la MUD se ha convertido en una instancia administradora de acuerdos y no en una dirección política que tenga como norte tomar el poder. Pareciera también que algunos partidos dentro de la mesa consideran que es el momento de negociar unilateralmente con el gobierno, saltándose la mesa y obviando la opinión del hombre sobre cuyos hombros más de 6.6 millones de venezolanos entregaron la dirección política de la Venezuela que piensa diferente.

Vienen tiempos difíciles para el país y para el gobierno. En este momento es clave que Capriles asuma la jefatura de la oposición para poder tomar decisiones estratégicas y tácticas rápidamente. La gran ventaja que tiene el PSUV sobre nosotros, al margen del dinero, es que poseen una jefatura única e indiscutible. Para el mundo y para el país está claro que la dupla Capriles Falcón está llamada a ejercer el liderazgo alternativo al PSUV. Falta que ellos lo asuman y que el resto de la dirigencia de la MUD no les coloque piedras en el camino. Bastante complejo y difícil es enfrentarse a Chávez y a su revolución millonaria, como para tener que hacerlo simultáneamente con lo que Suniaga llama la oposición de la oposición.

Carlos Valero.

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