EEUU asegura a Karzai que seguirá comprometido con la seguridad de Afganistán

Estados Unidos intentó darle este jueves garantías al presidente afgano, Hamid Karzai, de que mantendrá el compromiso con su país a pesar de que ya piensa en un retiro masivo de sus tropas en 2014.

Tras una ceremonia militar en honor a Karzai en las afueras del Pentágono, el secretario de Defensa, Leon Panetta, le dijo a su “distinguido visitante” que más de 10 años de guerra habían pavimentado el camino para que Afganistán se sostuviera por sí mismo.

“Tras un largo difícil pasado, finalmente estamos, creo yo, en el último capítulo del establecimiento de la soberanía de Afganistán, que se podrá gobernar y garantizar la seguridad por sí mismo en el futuro”, afirmó Panetta.

“Nos sacrificamos juntos, alimentando un vínculo que no podrá romperse”, añadió.

El presidente afgano agradeció a Estados Unidos y “nuestras demás aliados por haber suministrado a Afganistán la asistencia que necesitó estos últimos diez años”.

“Estoy seguro de que (…) Afganistán y Estados Unidos encontrarán las modalidades de un acuerdo bilateral sobre seguridad que contemple los intereses” de los dos países, señaló el mandatario afgano.

Altos funcionarios de ambos países informaron estos últimos días que durante la visita de Karzai, que comenzó el martes, se tomará una decisión sobre el número de soldados estadounidenses que permanecerán en Afganistán tras las operaciones de la OTAN que finalizan a fines de 2014.

La OTAN cuenta actualmente con 100.000 soldados en Afganistán, de los cuales 68.000 son estadounidenses.

Mientras Karzai espera que las tropas estadounidenses se mantengan en el país para apoyar a los soldados locales, el Pentágono prevé reducir a entre 3.000 y 9.000 efectivos su presencia en Afganistán, según estimaciones de la prensa norteamericana.

Obama quiere poner fin a la intervención militar estadounidense más prolongada y estudia incluso la posibilidad de no dejar ningún efectivo en el país luego de 2014, señaló el miércoles Ben Rhodes, asesor asistente de Seguridad Nacional.

Pero “no descartaremos ninguna opción. No nos guiamos por mantener un cierto número de soldados en el país. Nos guiamos por la meta de Obama”, aseguró a periodistas.

Sin embargo para James Dobbins, un exdiplomático estadounidense involucrado en la instalación del gobierno de Karzai en 2001, hablar de la “opción cero” tropas es un movimiento estratégico “destinado a indicar a Karzai que tiene menos poder de negociación” del que cree.

La cantidad de soldados que Washington quiere dejar en el país depende principalmente del dinero que los estadounidenses -en dificultades presupuestarias- quieran gastar al cabo de 11 años de una guerra lanzada por el expresidente George W. Bush (2001-2009) tras los atentados del 11 de septiembre, según el experto.

De su lado, Obama pretende que las Fuerzas Armadas afganas cuenten con los medios para defenderse por sí solas de los talibanes y la red terrorista Al Qaida, ya que la OTAN y las fuerzas locales no consiguieron terminar con la insurrección islámica y muchos observadores temen que regresen al poder luego de 2014.

Esto es lo que explica la intención de Karzai de convencer a Estados Unidos de dejar en Afganistán equipamiento militar, especialmente aéreo, estima Marvin Weinbaum, del Instituto para Medio Oriente.

El presidente afgano “no quiere que Estados Unidos se retire completamente. (…) Es el punto central de la negociación”, estimó.

Karzai se entrevistará a última hora de este jueves con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el viernes será el primer mandatario extranjero en ser recibido por Barack Obama en la Casa Blanca en su nuevo mandato.

La visita de Karzai no prevé encuentros con los futuros secretarios de Estado y Defensa, John Kerry y Chuck Hagel respectivamente, que pasarían a integrar el gabinete de su segundo gobierno que comienza el 20 de enero, si son confirmados por el Senado.

Ambos son veteranos de la guerra de Vietnam y se los considera partidarios de un retiro de gran amplitud de Afganistán.

AFP