La Casa Blanca presentará el martes sus propuestas para el control de armas

AFP

El vicepresidente estadounidense, Joseph Biden, anunció hoy que presentará el martes que viene sus recomendaciones para mejorar el control y prevenir la violencia causada por las armas de fuego, al tiempo que celebró el consenso percibido para cambiar las normas actuales.

Tras reunirse esta mañana con grupos de defensa de las armas o del uso deportivo de las mismas y ayer con organizaciones antiviolencia y víctimas, Biden dijo que ha encontrado consenso sobre la necesidad de mejorar las regulaciones, pese a que éstas por sí solas no puedan eliminar el riesgo de masacres a tiros.

Uno de los participantes de hoy, el poderoso grupo de presión de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), dijo en un comunicado que había salido de la reunión “decepcionado” por lo poco que, a su juicio, ha servido el encuentro para garantizar la seguridad de los escolares, y criticó que el objetivo primordial del encuentro fuera “atacar a la segunda enmienda” de la Constitución.

La NRA defiende una interpretación literal de esa cláusula constitucional que reconoce el derecho de los ciudadanos estadounidenses a tener armas, un derecho ligado a la revolución de 1776 que dio origen a la Nación.

La asociación lamentó que se intenten imponer restricciones a los dueños legales de armas y aseguró que seguirá buscando soluciones con congresistas que tengan la intención de mantener un debate “honesto” sobre las armas.

Tras el tiroteo en una escuela de Newtown (Connecticut) el pasado diciembre, en el que fueron asesinados a tiros 20 niños de entre 6 y 7 años, y 6 adultos, el presidente Barack Obama encomendó a Biden la creación de un grupo de trabajo que pusiera sobre la mesa propuestas para prevenir estos hechos.

Biden se mostró sorprendido de haber encontrado consenso acerca de la necesidad de universalizar los controles de antecedentes y psicológicos de los compradores de armas, así como de prohibir la venta de cargadores de alta capacidad.

Dijo también que está claro que el público estadounidense “quiere que actuemos”, pese a que algunos medios y líderes de opinión partidarios de las armas creen que la Casa Blanca intenta privar a la población de su derecho a portarlas.

El vicepresidente reconoció que no hay una “única solución a cómo evitar” las masacres a tiros y señaló que el tratamiento de las enfermedades mentales es uno de los puntos más importantes en cualquier estrategia.

Biden resaltó que los grupos religiosos con los que ha tenido consultas, así como de educadores y consejos escolares, se han mostrado favorables a nuevos y más estrictos controles, especialmente de las armas de asalto cuasi militares.

La NRA es uno de los grandes grupos de presión en Washington y está frontalmente opuesto a nuevas regulaciones, como la posibilidad de que se vuelva a prohibir la venta de las armas de asalto, que ya estuvo en vigor entre 1994 y 2004.

La tragedia de la escuela de Newtown, en la que un joven mató a tiros a su madre, se encaminó a una escuela cercana y asesinó a 20 niños y seis adultos antes de suicidarse, desencadenó la respuesta de la Casa Blanca y un debate nacional sobre la facilidad para adquirir un arma en EE.UU. EFE