Máximo clérigo chií y la ONU instan al diálogo para resolver crisis en Irak

El máximo clérigo chií de Irak, ayatolá Ali al Sistani, y el representante de la ONU en este país, Martin Kobler, instaron hoy a un diálogo para dar una salida a la crisis que atraviesa Irak, escenario de protestas de la comunidad suní.

Tras una reunión en la ciudad de Al Nayaf, 160 kilómetros al sur de Bagdad, Kobler afirmó que Sistani considera que todas las partes tienen que dialogar y alejarse de los discursos sectarios.

Kobler dijo en rueda de prensa que la ONU se identifica con el llamamiento del clérigo chií, que tiene el objetivo de evitar las divergencias confesionales en Irak.

Para Kobler, las demandas de los manifestantes son legítimas y deben ser cumplidas, por lo que pidió al Gobierno iraquí “autocontrol y flexibilidad para preservar la paz”.

En este sentido, solicitó a las autoridades que ofrezcan un ambiente adecuado para las protestas, y a los manifestantes que se expresen de forma pacifica.

Kobler se reunió en los últimos días con responsable iraquíes para expresar la preocupación de la ONU por los recientes acontecimientos en Irak, que el organismo sigue de cerca.

Las provincias de mayoría suní de Irak son escenario desde hace semanas de multitudinarias manifestaciones, en las que participan jeques religiosos y tribales, para pedir la liberación de los detenidos sin cargos y la derogación de la ley antiterrorista, que consideran dirigida contra los suníes, mayoritarios en el país.

Las protestas estallaron en la provincia de Al Anbar y se extendieron a otras regiones tras la detención el pasado 20 de diciembre de varios guardaespaldas del ministro de Finanzas, Rafea al Isaui, integrante del bloque Al Iraqiya, de tendencia laica e integrada por líderes suníes y chiíes.

En respuesta, cientos de partidarios del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, se manifestaron ayer, sábado, en su apoyo en la céntrica plaza Al Tahrir, en Bagdad, y pidieron que no se responda a las demandas de los suníes. EFE