Los 10 cráneos más famosos que resultaron ser una farsa (FOTOS)

Para los investigadores y arqueólogos el encontrar piezas del pasado, sobre todo relacionadas con la fisonomía animal y humana, resulta ser una experiencia inigualable y un gran avance para la comunidad científica.

Piezas óseas, principalmente los cráneos, son objetos muy apreciados y muy valorados, ya que los expertos señalan que éstos poseen información y características que ayudan a comprender la vida que llevaban esos seres, así como otras características que resultan fundamentales.

Cuántas veces hemos sabido que gracias a tal o cual descubrimiento se han podido comprobar o desechar diversas teorías. Claro está que muchos pseudo investigadores se han aprovechado de esta condición y han fabricado sus propios restos para impresionar a todos, ganar fama y luego, ser criticados por charlatanes y mentirosos.

Listverse.com hizo un conteo sobre los 10 cráneos que fueron famosos en su tiempo y que a la larga se comprobó que eran todo un fraude.

1. Cráneo Starchild. Fue presentado por un hombre llamado Lloyd Pye en 1999, quien dijo que la pieza había sido encontrada por una adolescente al suroeste de Chihuahua por ahí de la década de los 30.

Dadas las características de la forma de la osamenta, Pye aseguró que podía tratarse de los restos de un niño mitad humano mitad extraterrestre, idea que fue reforzada con diversas leyendas del lugar que cuentan que hombres de las estrellas bajaron a territorio mexicano para embarazar a las mujeres.

Después de varias pruebas, se evidenció que el cráneo pudo haber pertenecido a un pequeño de aproximadamente cinco años de edad y que seguramente padecía hidrocefalia.

2. Cráneo Calaveras. Este resto humano fue encontrado precisamente por un grupo de mineros del condado de Calaveras, en el estado de California, en 1866. Según estos hombres, hallaron el cráneo en el interior de una mina, por debajo de una capa de lava a unos 39 metros bajo tierra.

Josiah Whitney, geólogo de profesión, se encargó de hacer el estudio de la osamenta, que sirvió para “comprobar” su teoría de que los humanos habitaron a la par con mastodontes y elefantes prehistóricos.

Se le hicieron diversas pruebas químicas que tumbaron las creencias de Whitney y años más tarde, uno de esos mineros confesó que el cráneo fue puesto ahí para realizarle una broma a uno de sus compañeros.

3. Frenología. Este término proviene de dos vocablos griegos que significan ciencia y pensamiento, por lo tanto, la frenología fue una ciencia que se puso de moda en Europa a mitad del siglo XIX y que trataba de explicar la personalidad de un individuo haciendo un análisis de la forma, protuberancias y huecos de cada cráneo humano.

Esta idea fue concebida por Franz Joseph Gall, la cual fue desacreditada al poco tiempo, luego de descubrirse que la forma del cráneo no guarda ninguna relación con la forma del cerebro y por tanto, no tiene nada que ver con las capacidades mentales que pueden llegar a tener las personas.

4. El hombre de Piltdown. Fue en 1912, cuando el inglés Charles Dawson informó a todo el mundo del descubrimiento de un cráneo morfológicamente un tanto raro, que parecía mezclar rasgos de humano con mono.

Ante esto, Dawson afirmó que se trataban de los restos del ya famoso “eslabón perdido”, del que tanto habló Charles Darwin, pues la parte superior encajaba con las características de cualquier humano, mientras que la mandíbula era de forma similar al del animal. Finalmente y luego de diversos exámenes, en 1953 se comprobó que se trataba de una reliquia absolutamente falsa.

5. Batavus Genuinus. En 1828 se encontró un cráneo un tanto extraño en la isla holandés de Marken, pues la parte frontal era mucho más prominente que el de la medida promedio. Ante esto, se especuló que los primeros habitantes de la región fueron una clase de homínido muy distinto al homo sapiens, al cual se le llamó Batavus Genuinus.

Varias décadas después, un médico de aquel país encontró y comprobó que un tocado que llevaban los niños de la isla les apretaba tanto la cabeza a tal grado que se las deformaba.

6. Trepanación. Fue una práctica médica de la antigüedad que consistía en hacer una serie de perforaciones en el cráneo para tratar de curar algunos males que, supuestamente estaban relacionados con problemas cerebrales, aunque en realidad no remediaban el mal.

En la actualidad, hay quienes siguen practicándola, alegando que libera al organismo de espíritus, energía negativa o bien, que es una técnica que mejora la salud en general y cura la depresión, aunque no se tenga comprobación alguna de dichas afirmaciones.

7. Cráneo gigante. En 2007 se revelaron distintas imágenes acerca del supuesto hallazgo de una calavera humana gigante al norte de la India, en una zona conocida como Distrito Vacío. Las imágenes se obtuvieron gracias a un helicóptero que sobrevolaba la región, pues el paso a otras personas que no fueran los arqueólogos estuvo prohibido.

Aunque al principio las imágenes dieron mucho de qué hablar, finalmente pudo comprobarse que esas fotos fueron falsas y que los restos se crearon a partir de la conjunción de otras fotografías.

8. Cráneos alargados. En diversas partes del mundo se han encontrado varios restos humanos, cuyos cráneos poseen protuberancias y formas un tanto alargadas que han hecho que se generen diversas teorías sobre un posible contacto extraterrestre en el pasado.

Sin embargo, otros estudios han revelando que varias culturas de la antigüedad llevaban a cabo diversas prácticas con el fin de deformar la cabeza de las personas y al momento de aplicarles pruebas de ADN, se han confirmado dichas teorías, pues los restos concuerdan a la perfección con las de un humano.

9. Cráneos con cuernos. En los últimos años se han divulgado diversas noticias sobre el descubrimiento de restos humanos cuyas cabezas parecen tener cuernos; este fenómeno se dio particularmente en Pensilvania; sin embargo, al momento de querer estudiarlos, misteriosamente desaparecieron los restos.

Aunque no se ha podido apreciar y estudiar con exactitud uno de estas osamentas, expertos en la materia señalan que esas protuberancias podían ser los restos de algún tumor o bien, que pudieran ser los restos de un humano perteneciente al grupo de los Paranthropus, los cuales poseían mandíbulas fuertes, cuya musculatura partía y surgía desde la testa.

10. Calaveras de cristal. Las más antiguas fueron talladas por distintas civilizaciones, entre las que destacan la cultura mata. Su forma es tan perfecta que los expertos aún no se explican con qué técnica lograron construir estos cráneos que guardan un tanto de misterio.

Se dice que tenían poderes curativos y de sanación; sin embargo, de las pocas que se conservan, se han analizado y se ha descubierto que fueron hechas en años más recientes y en territorio europeo, lo cual rompe con cualquier leyenda que encierra a estas calaveras.