Gustavo Coronel: Luisa Estella Morales, asesina de la justicia

Hoy ha ratificado usted un compromiso, ni siquiera el suyo personal, sino el del Poder Judicial de Venezuela en pleno, con el “socialismo bolivariano del Siglo XXI”. Eso es traición a la misión del Poder Judicial, el cual  no se pone al servicio de una ideología sino que debe estar al servicio de la justicia. Lo que usted dice es indigno, que la justicia siempre estará del lado del régimen. Usted es una asesina de la justicia. La estupidez de sus declaraciones corrobora su pésima trayectoria pasada, durante la cual usted fue removida de sus cargos en dos ocasiones. Que una persona que no pueda hacer honor a su apellido esté a cargo del Supremo Tribunal de Justicia identifica claramente la baja calidad ética del régimen.

Dijo usted hoy que: “Venezuela ha logrado la independencia política basada en la dignidad y la conciencia de un pueblo que ha superado la hegemonía neocolonial y está identificado con sus raíces históricas y culturales”. Apartando la paja y cursilería de este párrafo, es risible que usted se atreva a decir que el régimen que ustedes manejan ha logrado “la independencia política” en momentos en los cuales ustedes se han entregado, de manera rastrera, en los brazos del castrismo cubano. Ustedes son castristas y castrados. Nunca antes Venezuela había tenido tanto entreguista en el poder y por ello pasarán a la historia como traidores.

Ha añadido usted hoy , Enero 22, que “no habrá Junta médica independiente”.  En entrevista con Venezolana de Televisión, usted ha dicho que el mandatario “tiene derecho a su privacidad”. Se equivoca usted. La salud de un presidente no es cuestión personal sino nacional. Añade usted que “todas las instituciones estamos plenamente informadas” sobre lo que está ocurriendo. Pero son, precisamente, esas mal llamadas instituciones, manejadas por hombres y mujeres sin honor, las que están alimentando el fraude!

Piensa usted que siempre tendrá impunidad para decir tales barrabasadas? Usted es un buen ejemplo del por qué decimos que no puede existir diálogo con la canalla. Nadie que pueda llamarse civilizado se atrevería a hablar de la manera como usted lo hace.