Alfonso “Chico” Carrasquel: Primera estrella latinoamericana

(foto archivo)

Un día como hoy 23 de enero de 1928 nació en la barriada de Sarría, en Caracas, Alfonso “Chico” Carrasquel, tercer pelotero venezolano en jugar en las Grandes Ligas, y primer latinoamericano en acudir a un Juego de Estrellas en esa pelota estadounidense.

“Carrasquelito”, como también lo llamaba, fue una persona muy elocuente y alegre fuera del terreno de juego, tenía un chiste para cada ocasión. Era un hombre sencillo y con buen trato hacia las personas, por ello se ganó el cariño de la mayoría de los fanáticos venezolanos.

Fue sobrino de Alejandro “Patón” Carrasquel, primer nativo en pisar los campos de las mayores. Llegó a las mayores después del inicialista y jardinero monaguense Jesús “Chucho” Ramos.

Carrasquel fue el primer ídolo del béisbol venezolano y se destacó jugando en el campocorto tanto en nuestro país como en el país norteño. Fue el pelotero más popular y querido por la fanaticada venezolana a finales de los años 40 y los 50. Incluso, su popularidad se mantiene hasta después de su retiro.

Destacó por su excelsa defensa cubriendo las paradas cortas con los Medias Blancas. Fue el primer gran short stop criollo que brilló en las mayores.

Con sus grandes actuaciones le allanó el camino a generaciones posteriores como Luis Aparicio, David Concepción, Oswaldo Guillén y Omar Vizquel, quienes siguieron sus pasos. Así, Venezuela fue conocida como una tierra donde nacían talentosos campocortos.

Su legado lo han han seguido grandes defensores del short stop como Alex González, César Iztúris, Asdrúbal Cabrera, Alcides Escobar y Elvis Andrus.

Con 17 años debutó con el Cervecería Caracas, el 17 de enero de 1946, y en ese mismo juego en el estadio San Agustín, y en su tercer turno al bate, dio un cuadrangular, convirtiéndose en el primer jonronero del bésibol profesional venezolano.

Ese fue su primer hit como profesional y en esa misma temporada ganó el premio como Novato del Año.

Firmó en 1949 con los Dodgers de Brooklyn en Estados Unidos, pero debido a sus problemas con el inglés y puesto que el conjunto contaba con Pee Wee Reese en el campocorto fue cambiado a los Medias Blancas de Chicago, equipo con el cual debutó el 18 de abril de 1950, sustituyendo en el puesto seis al legendario Luke Appling, quien llevaba 20 años como titular de la posición.

Ese día sonó su primer hit en las mayores ante el derecho Ned Garver de los Carmelitas de San Luis y el 3 de julio de 1951 se convierte en el primer latino que participa en un Juego de Estrellas de la gran carpa. Participó en cuatro partidos donde se congregan las luminarias de las Grandes Ligas.

Con la camiseta de Chicago se estableció como jugador vital en su posición y formó una combinación sólida alrededor de la segunda base con el estadounidense Nellie Fox.

Jugó durante diez años en las mayores. Con los patiblancos jugó entre 1950 y 1955 y después se uniformó con los Indios de Cleveland, Atléticos de Kansas City y Orioles de Baltimore.

Su ida a Cleveland en 1955, significó cederle el puesto a su amigo, un joven campocorto marabino que dada sus primeros pasos, Luis Ernesto Aparicio, único venezolano en el Salón de la Fama de las Grandes Ligas.

Adicionalmente, “Chico” fue seleccionado para integrar el equipo venezolano que disputó el Campeonato Mundial de Béisbol Amateur, celebrado en Caracas en 1953.

Retirado como jugador trabajó como manager en la Liga de Béisbol Profesional de Venezuela y su más grande logro fue el título de la Serie del Caribe del 1982 al frente de los Leones del Caracas.

Hasta su muerte en 2005, Carrasquel fue una leyenda en Venezuela y una de las figuras del deporte con mayor influencia. Su carrera exitosa sirvió de inspiración para muchos jóvenes que comenzaron a practicar el béisbol.

Desde 1991 el estadio de Puerto La Cruz Alfonso “Chico” Carrasquel lleva su nombre como tributo a su ejemplar trayectoria deportiva.

Falleció debido a una  insuficiencia renal. Hoy estaría cumpliendo 85 años, sin embargo, aún sigue siendo un ídolo de los aficionados que lo vieron jugar en los diamantes de béisbol. AVN