Carlos Julio Peñaloza: El Plan “PROCER”

En Venezuela, Cuba ha desarrollado un Plan de Control Electoral Revolucionario (PROCER) que incluye la manipulación de las máquinas de votar y cuyo objetivo es establecer en este país un régimen comunista bajo fachada electoral democrática.

En anterior artículo sobre SMARMATIC afirmé que esa empresa, fundada por cuatro inteligentes ingenieros venezolanos recién graduados, fue el caballo de Troya diseñado por el G2 cubano para controlar las elecciones venezolanas. En el presente escrito describiré la forma como se formuló y desarrolla ese plan cuyo objetivo es perpetuar en Venezuela un gobierno comunista tras una carátula democrática.

Lo que leerán a continuación no es ciencia ficción ni especulaciones, sino el producto de una detallada investigación sobre tan delicado tema. Es parte de una secuencia de artículos escritos en la convicción de que mientras más conozcamos el fraude electrónico que se nos aplica mejor podemos combatirlo. Lo que no debemos hacer es ignorarlo o, peor, negarlo.

El “Plan de Control Electoral Revolucionario” (PROCER) es la primera aplicación cibernética del “Proyecto Futuro” de Fidel Castro. Este mega plan fue formulado como parte de la estrategia a utilizar en el escenario internacional que Castro llamó “La batalla de las ideas”. El objetivo es construir lo que ellos llaman la “Patria Grande Socialista”, dirigida vitaliciamente por Fidel y sus sucesores mediante el control de las mentes en los países dominados. Esto aparece descrito en detalle en mi libro “El imperio de Fidel”, que circulará en los próximos días. El plan PROCER es solo una faceta de un plan maestro que va mas allá de lo meramente electoral.

El “Plan PROCER” fue desarrollado en el máximo secreto por un selecto grupo de los más brillantes profesores y alumnos de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) de Cuba, en conjunción con el G2. Su objetivo fue controlar el sistema electoral venezolano desde La Habana para potenciar el carisma y popularidad de Chavez. En Venezuela sería fácil desarrollar el plan, dada su arraigada cultura del voto. Este país cuenta además con recursos financieros para costear la inversión y tiene predisposición al uso de tecnologías avanzadas.

La “Universidad de Ciencias Informáticas” (UCI) de Cuba fundada en el 2002 como un proyecto favorito de Fidel desde que el jefe del G2, Ramiro Valdés, le vendió la idea. Este centro de estudios tiene su pedigrí en la inteligencia militar cubana porque fue creado en las antiguas instalaciones de la “Base Lourdes”. Esta instalación secreta era una sofisticada estación de radio escucha y guerra electrónica soviética creada para espiar y atacar cibernéticamente a los EEUU durante la guerra fría. La instalación fue inicialmente operada exclusivamente por brillantes técnicos en comunicaciones y computación de la URSS, pero luego del colapso soviético paso a manos cubanas. Antes de retirarse, los soviéticos dieron entrenamiento técnico a los nuevos operadores del G2 cubano. En la UCI se forma la crema y nata de los expertos en telemática y espías electrónicos cubanos. La telemática es la disciplina que se ocupa de la integración de los sistemas informáticos de control y comunicaciones en proyectos cibernéticos aplicados a sistemas socio políticos como el “PROCER”.

La UCI sirve de fuente de personal técnico y cobertura para la “Operación Futuro”, la más preciada joya de la corona cubana. “Futuro” es el nombre clave del designio hegemónico de Fidel en Hispanoamérica. Para lograr ese objetivo la UCI dirigida por el G2 diseña y ejecuta una serie de proyectos telemáticos supersecretos que van desde el control de identidad hasta aplicaciones electorales y control cibernético del gobierno y el Estado. Estos proyectos están encuadrados en un escenario estratégico que Fidel llama “La batalla de las ideas”.
El plan “PROCER” para Venezuela complementa la política de infiltración de agentes y guerrilleros que Fidel ha mantenido desde que llego al poder en 1959. Constituye el paso decisivo que le permitirá a los hermanos Castro a dominar a Venezuela.

El arma cibernética tiene como objetivo la penetración de los sistemas informáticos de algunos países vecinos a través de sus sistemas de comunicaciones. Esta estrategia permitiría obtener información clasificada y eventualmente controlar a los países escogidos, en conjunción con los agentes cubanos infiltrados en su seno y sus colaboradores. Luego del colapso soviético esta idea permaneció congelada por largo tiempo por falta de recursos. La llegada al poder de Chávez en 1999 le permitió a Fidel contar con financiamiento adecuado para desarrollarla. Para entonces “PROCER” estaba listo para ser utilizado.
En 1999, un pequeño grupo de chavistas coordinados por asesores cubanos iniciaron la puesta en práctica del “Plan Prócer”. Los iniciadores integraron un equipo coordinado por Jorge Rodríguez, un médico siquiatra miembro de la Dirección de Estrategia Nacional del MBR. Jessy Chacón, un teniente retirado, ingeniero de sistemas y experto en telemática, y Socorro Fernández, ingeniero de sistemas especialista en sistemas operativos de PDVSA. Para entonces Rodríguez era un alto funcionario del CNE, Chacón era el presidente de CONATEL y Fernández trabajaba en PDVSA como gerente de medios informáticos.

La primera tarea de este equipo fue echar a INDRA del CNE. Esta misión fue cumplida en el año 2000. Estas incidencias fueron cubiertas en el primero de estos artículos. La segunda tarea fue crear una compañía a la medida para ejecutar el “Plan Prócer”. Allí entra en escena SMARMATIC. Los detalles los revelaré en mi próxima entrega.