Damián Prat C.: ¿Por qué no hay azúcar?

¿Por qué no hay azúcar si casi todos los centrales
fueron estatizados y muchas fincas intervenidas?

Uno lee los escritos de no pocos militantes y activistas del chavismo acerca de la escasez de productos y no sabe si es por ingenuidad y desconocimiento o quizás a sabiendas y adrede, que optan por torcer los hechos para “contribuir” a su afán de propaganda que oculte la grave responsabilidad del gobierno engañando a aquellos del pueblo a quienes les puedan llegar con tales mensajes. “La escasez es una conspiración de la derecha para dar un golpe de estado”, dicen algunos repitiendo el estribillo fastidioso que usan para todo. “¿Qué pasa con nuestro gobierno que no les mete la GN y la Policía a los comerciantes que acaparan?”, se preguntan otros en ese afán policial represivo (muy ultra derechista-fascista, por cierto) tan de uso en el chavismo para tratar de dar a todo una “solución” represiva como si tal cosa tuviera sustento en la realidad.

El gobierno, entonces, cada tanto, para hacer el show de tapar sus propias culpas, ordena unos “operativos” que usualmente terminan en cuatro y cinco hallazgos sin relevancia pero que sirven para la propaganda. Pero el azúcar, por ejemplo, sigue escasa. Leo que por Aragua le incautaron a una señora unas toneladas y la llevaron a Fiscalía. A Pepsi-Cola le arrebataron otras toneladas de azúcar industrial, importada con licencia y autorización del gobierno, que obviamente era para fabricar los refrescos. Pero sirve para el show manipulador. Quizás hasta se la devuelvan después que el canal 8 haga el show. Con los “chinos” (hay algunos -no todos ni la mayoría- pequeños acaparadores y especuladores) no se meten porque su gobierno de allá vela por ellos y el gobierno ha hipotecado a Venezuela “hasta los huesos” con la nación asiática. No pasa de allí. La realidad es que si hay algunos especuladores que revenden a buhoneros algunos cientos de pacas. Sólo que los volúmenes no cambian la escasez. Por el contrario, es la escasez de producción la que causa la especulación y no al revés.

Veamos estos datos: 1. En el país hay, unos 16 centrales azucareros, 10 de ellos estatales o estatizados en los años recientes. De esos 10 “socialistas”, sólo 6 trabajan, pero en la zafra de 2012 apenas produjeron el ¡20%! del azúcar que se procesó para el mercado nacional. ¡La cosa se parece a Guayana!, ¿verdad? El otro 80% lo produjeron los seis centrales azucareros privados, que no han sido estatizados. Los datos están en el informe de Memoria y Cuenta del Ministerio de Agricultura de cuando Jaua era el ministro. Y en el que entregó Chávez a la AN.

Con todo el esfuerzo y productividad de los 6 centrales azucareros privados que no han sido “rescatados” (je je je, “rescatados” es el neo-lenguaje oficialista para decir, destruidos, igual que en Tavsa, Friosa, etc.) la producción apenas cubre el 40% del consumo nacional porque la cosecha de caña de azúcar en el agro venezolano se ha venido a menos año tras año, debido, en parte, a las invasiones oficiales, intervenciones y “rescates” de fincas antes productivas hoy convertidas en montarrales por “la revolución”. Y en parte por la destrucción del valor de la moneda -hechura de Giordani- y los precios irreales.

El reciente informe del Banco Central de Venezuela (BCV) admite que en diciembre pasado, “el 78,1% de los establecimientos comerciales de Caracas no tenía azúcar para la venta” (El Nacional, 21/01/2013). Eso se llama escasez. Y proviene de no tener producción nacional que ha sido destruida por la “robo-lución”. La producción de la ya citada zafra 2012 fue de algo más de 500 mil toneladas, según el ya mencionado informe de los ministros. Pero el consumo nacional es de más de un millón 100 mil toneladas. La cosecha de caña, admitida por el MAT, no llega a seis millones de toneladas del vegetal cuando debía ser de casi diez e incluso así sería insuficiente, pero “manejable”.

La enorme diferencia, más de 60%, que ahora no se produce en el campo venezolano, hay que comprarla a otros países, principalmente Brasil. A los grandes hacendados ricos de Brasil les encanta el “socialismo chavista”. ¡Tremendo negoción! Igual aplauden los pequeños productores brasileños y los trabajadores agrícolas de allá porque aumentó el empleo de ellos. Y por allí se van los petrodólares. Pero como ya hay escasez de los billetes verdes debido al desorden, derroche y corrupción; y como los puertos (entregados por “la revolución” a la ineficiente burocracia cubana), son un desastre, se agrava la escasez. De esa escasez nace la oportunidad para el pequeño especulador. Mientras aquellos militantes del chavismo que aún son ingenuos, se tragan la propaganda engañosa del canal 8 y creen que “es una conspiración golpista”, los grandes jerarcas rojitos, los que se enriquecen con el poder y los negocios, saben la verdad pero siguen manipulando a sus militantes para seguir disfrutando de privilegios, prebendas y engordando sus cuentas aquí y afuera. ¡Viva la robo-lución!

[email protected]

@damianprat (en Twitter)