Kerling Figueroa y el reto de las sietes cumbres más altas del mundo

FOTO Facebook/ Kerling Figueroa

Kerling Figueroa es una montañista y escaladora venezolana, alegre, elocuente y carismática. Pero, lo que realmente la define es la aventura y los riesgos que emprende para cumplir sus sueños que tienen un objetivo común: dejar en lo más alto el nombre de nuestro país.

Riwill Serrano/AVN

Desde pequeña practicó distintas actividades, que le enseñaron a ser disciplina y apasionada. De sus 32 años de vida, acumula 24 en el mundo del deporte.

Jugó baloncesto 11 años defendiendo los colores de Distrito Capital, representó a Miranda (8 años) en tenis de mesa y fue integrante del equipo de montañismo de la entidad mirandina en distintas competencias nacionales.

Incluso, corrió varios maratones en Venezuela. Fuera de nuestras fronteras intervino en el Maratón Internacional de Madrid en 2011 (42.157 km).

Figueroa, residente de la parroquia Caricuao, en la ciudad capital, sacrificó tiempo con su familia y dejó en el limbo su carrera profesional (Licenciatura en Ciencias Fiscales) para dedicarse al montañismo.

Asegura que se siente muy cómoda cuando está entre árboles, rocas y matorrales. “Yo la verdad es que soy de la montaña, soy de la naturaleza, me siento mejor en ella. Es mi hábitat”.

Un desafío enorme tiene por delante esta proactiva mujer. Desea y sueña, cada día, con ascender las llamadas Siete Cumbres, las siete cimas más altas de cada porción continental. De lograrlo se convertiría en la primer mujer de este país en conquistar ese riesgoso y peligroso cometido.

Los siete picos son: por Suramérica el Aconcagua, en Argentina, por Norteamérica el Mackinly, por África el Kilimanjaro, en Europa el Elbrus (Rusia), en Asia el Everest (más alta del mundo), por Oceanía La Pirámide de Carstenz y en Antártida el Monte Erebus.

Frente a este reto, esta venezolana no se amilana. Cuenta con una dilatada experiencia para salir airosa de los siete picos. Por 10 años ha hecho escalada en roca, posee conocimientos en manejo de cuerda y aseguramiento en trabajo vertical. Además, tiene muchos kilómetros recorridos en media y alta montaña.

Figueroa expresó su satisfacción por subir con éxito la primera de las siete montañas a escalar. Fue el imponente Kilimanjaro (5.891,8 metros), pico ubicado en Tanzania, el más alto de África.

Pero no fue fácil ese ascenso. Comenzó a subir el 13 de octubre de 2012, aguantó el inclemente sol, por momentos soportó duras ventiscas y superó fuertes aguaceros, y con persistencia llegó a la cumbre cinco días después, el 17 de octubre.

Su próxima escalada será en Argentina, donde buscará izar la bandera tricolor en el cerro Aconcagua. Esta cumbre es la de mayor altura en el Hemisferio Sur.

¿En qué se diferencia la escalada del montañismo?
- La escalada es el ascenso en paredes verticales en rocas, ayudado con equipos y herramientas indispensables para la escalada y ascenso, que uno lo combina con el montañismo que es caminatas a grandes alturas. A veces puedes tener la combinación de escalada y montañismo a través de manos y pies, técnicas de escalada y técnicas de montaña para ascender

¿Cuáles son los equipos para practicar el montañismo?
- Para la montaña debes estar bien equipado para no pasar apuros dentro de la montaña. Necesitas un bolso, chaqueta que te proteja del frío, agua, comida. Tienes que poseer linterna y sueter para aguantar la lluvia.

¿Cómo te iniciaste en esta práctica deportiva?
“Yo nací en un sitio rodeado de montañas, subí montañas por hobbie. Luego me engancho con las carreras de montaña y empiezo a subir picos más altos, decido hacer algo más fuerte y decido hacer como montañismo.

¿Cuáles son los beneficios de practicar esta deporte de riesgo?
- Aparte de los beneficios de salud, he logrado muchos amigos, porque el deporte se trata de compartir con mucha gente, más que la parte de salud, es el compartir con la gente y las personas.

¿Quién fue tu inspiración en el montañismo?
- Si hablamos de Venezuela, es una referencia Proyecto Cumbre, que tiene muchos logros para Venezuela a nivel mundial , es un honor conocerlos, es una inspiración. Ramón Blanco en Venezuela es uno de los montañistas más conocidos, hizo el récord guinnes pues fue el hombre con mayor edad en subir el Everest y ellos son referencias aquí. Entre las mujeres Flor Boscán es una de la que más admiro. Afuera, admiró a Iván Vallejo, un ecuatoriano que tiene el récord de haber subido 14 montañas de más de 8 mil metros de altura sin oxigeno, es una referencia en el montañismo internacional.

¿Qué experiencia te ha dejado una carrera de más de 20 años en la disciplina?
- Yo tomo mucho la montaña para mi vida personal, lo que tu haces en la montaña te ayuda a ser mas fuerte en tu vida normal. Cuando estas en una situación de una escalada muy fuerte en roca, debes pensar qué vas a hacer, cuál será tu próximo jugada, tu próximo avance dentro de la pared. He aprendido a tener más confianza en mi, eso se aplica en la vida y te da fortaleza física y mental para emprender proyectos personales (…) la montaña para mis es aprendizaje desde siempre, te enseña a ser muy humilde y muy humana.

Has escalado montañas en Venezuela, España, Tanzania y México¿Recuerdas cuál fue la más dura y exigente?

-Yo he tenido diferentes niveles de escalada, unas más fáciles, unas más difíciles. Uno siempre aprende más de las mas fuertes y más exigentes. Para mi el Guaraira Repano es la más montaña más espectacular del mundo porque entreno allí y me ha ayudado a crecer como atleta, pero las montañas donde pasas más trabajo es donde aprendes. En Ecuador, en el Chimborazo, tuve una experiencia que se me congelaron los pies y las manos, tuve congelamiento de segundo grado, aprendí a tomar decisiones oportunas dentro de la montaña. Estaba a 200 metros de llegar a la cumbre y tuve que regresar porque me estaba congelando, faltaban dos horas más de caminata y tomar una decisión como esa, después de haberte preparado, muchos meses, no es fácil para una persona que está acostumbrada a subir cumbres y a ganar, yo soy una persona muy competitiva, nunca me rindo, soy una persona muy perseverante y lo que uno quiere cuando te vas lejos es llegar a la cumbre, a tu objetivo.

¿Algún pasaje o imagen inolvidable en tus expediciones?
- Todas las montañas tienen sus encantos (…) yo disfrutó más el camino, me lo disfruto más que la cumbre, porque duras poco tiempo en la cumbre. Si hablamos de visuales, la visual del volcán Cotopaxi (Ecuador), subiendo ante de llegar a la cumbre, era impresionante a las 5 ó 6 de la mañana, con todos los volcanes despejados. Yo nunca había victo volcanes tan bellos, un valle muy limpio y un cielo muy azul, esas son cosas que a mi me encantaban. A uno lo motivan a seguir andando, te alimentan el alma.

-En el Kilimanjaro, me gustó la gente de la montaña, son alegres, siempre te regalan una sonrisa, para mi tenía mucho valor.

¿Qué tan gratificante fue tu experiencia en el Kilimanajaro, tu primer ascenso?
-Decidí que el primero del reto fuera el Kilimanajaro porque para mi tenía un significado especial, ya que está en un continente poco frecuentado, una zona muy remota. Quise comenzar allí porque es un volcán, y a mi encantan los volcanes. Fueron unos días muy veloces, tuve varios días andando. Allí el tema que te puede preocupar es la altitud y el clima, mucha gente subestima el Kilimanjaro, porque cree que es fácil, pero puede llegar a menos 15 grados grados en la cumbre.

Tu segundo reto: El Aconcagua (Argentina) ¿Cómo lo afrontas?
- Me voy el 30 de enero para escalar todo febrero, es la mejor época para escalar en el año (verano). Es una montaña de casi 7 mil metros, es muy fuerte, es la montaña más alta de América, la más ruda en términos de clima, y para mí es un reto personal que toda la vida he querido hacer. Es una mole gigante, es peligrosa por el clima y hay vientos muy fuertes. Voy a disfrutarla. Voy preparada para ese ascenso. Son casi 17 días de ascenso y estoy con las energías positivas para subir.

¿Has sentido miedo en tus expediciones ?
- El miedo siempre está presente cuando haces actividades de riesgo. Utilizo el miedo a mi favor, trato de pensar que no tengo miedo, el miedo te permite ir con seguridad y pisar con fuerza y avanzar en tu escalada con determinación. Uno tiene que aprender a manejar el miedo, te puede frenar, te puede congelar en algún momento en la montaña. Me concentro en llegar a bajo sana, la bajada es lo más riesgoso de todo.

¿Qué valores humanos desarrolla el montañismo?
- Para mi el montañismo es una disciplina muy completa. Me da fuerza, perseverancia, resistencia, me enseña a tener los pies centrados a pisar muy fuerte a estar con mi cabeza muy clara de lo que quiero. La montaña te enseña a ser muy sensible. Aprendes el compañerismo, aunque vayas sola, compartes con gente de otros países.

¿Qué le dices a las personas que no les gusta la montaña?
- Siempre le digo que suban montañas, porque te cargas de energía positiva. Cuando bajo de la montaña me siento mucho más fuerte, mucho más grande y renovada . Lo más importante para mi de la montaña es que me llene y me dé vida.

¿Qué tanto te gusta la montaña?
- No me gusta la ciudad, me enferma, no me siento de ciudad. He estado a ciudades ajetreadas como Caracas, Ciudad de México, París. Yo soy de la montaña, soy de la naturaleza, me siento mejor en ella, es mi habitat, aquí ( Parque Cuevas del Indio) yo me siento fabulosa en la montaña. La gente se siente mucho más libre en la montaña, en la ciudad está el estres, para mi el campo y la sabana es lo mejor.

¿Cómo quieres te recuerden cuando completes el reto?
-Más que compartir mi reto, es que la gente conozca y se interesen en las montañas, incentivar a las personas a que hagan otros retos, que lo hagan, a creer que pueden hacer lo que quieran. Ser motivadora para otros hagan sus proyectos para mí es lo más importante y llevar mi bandera a otras altitudes. Allí tu representas a tu país, en ese lugar (montañas) te das cuenta que es fuerte estar allí, uno no sube por ego, que te identifiquen como venezolana, eso me gusta.