Carlos Blanco: ¡Appassionata!

“Vengo de una tarde de pasión”, suelta Dolores con desfachatez apenas llego a su apartamento colmado de mármoles y espejos. Guarda silencio cuando inquiero con cierta discreción sobre ese estado de ánimo tan impudente. Se desplaza entre el salón principal y el estudio donde se custodia una foto de Chávez. Eran mejores tiempos del Comandante donde se le ve con sonrisa pícara y abajo la dedicatoria: “A la guardiana de mis secretos, con amor”; luego la inconfundible firma, alejada de los trucos electrónicos que hicieron de Elías Jaua un ministro sacado de la boina mágica de Raúl Castro.

Entre las placas luminosas, lámparas de última generación, y mi mirada escrutadora se atraviesa Dolores. Veo dibujarse tras la túnica color salmón, a la sirena tropical que a tantos mariscales ha puesto rodilla en tierra. Desplazo mis ojos ávidos desde las alturas de María Guevara, gemelas rítmicas de su ansiosa respiración, hasta las colinas y valles que rodean aquella voluntad indomable. Más turbadora la imagen cuando la abertura izquierda del camisón ofrece el nacimiento del muslo hasta el pie descalzo. Administración melindrosa de la anatomía que, en el contraluz, lanza destellos dorados como pulsares.

Me atrevo a indicarle que no veo de mucha utilidad que me reciba con comentarios tan sugestivos sobre todo cuando desde tiempos inmemoriales sus pasiones están harto matizadas por la ideología. Aclara que la tarde de pasión a la que se refiere no fue la suya de ángel rojo, arrebatado por los instintos, sino una discusión inflamada sostenida con El Químico, explosivista ahora alineado con Nicolás Maduro, y el general del Ejército, TBP, ardiente opositor de éste.

RELAX. Se recuesta como la Maja, ni vestida ni desnuda, apenas exquisita. Chocamos las copas del dry martini que el mayordomo preparó con esmero, lanza a Sabroso, el gato negro, y a Delicia, su perra, fuera de sus enaguas y me dispara sus miedos. “Teníamos la opción de crear un ambiente de mayor unidad, pero la pelea entre Nicolás y Diosdado los ha llevado a radicalizarse hasta la exasperación”. Prosigue: “Están compitiendo a ver quién se parece más a Hugo y sólo logran hacer su caricatura. Entre amenaza y amenaza destruyen la posibilidad de gobernabilidad que pudieran tener”. Le argumento que eso es pura retórica; pero brinca, se incorpora con un malabar de sus piernas poderosas y ya de pie dice, cadenciosa: “Están locos… Quieren poner presos a César Pérez Vivas, Pablo Pérez, Henrique Salas Feo y Morel Rodríguez… Si se descuidan abren juicios militares, allanan la inmunidad de dos o tres diputados… aprietan más a los medios… ”

Ante mi argumento sobre la carencia de fuerza de estos personajes para hacer esas riesgosas jugadas, responde: “No lo hacen porque se sientan fuertes sino porque se sienten débiles y los cubanos quieren que quemen las naves; tienen terror de que sin Hugo presente, Nicolás y, sobre todo Diosdado y Rafael Ramírez, prefieran apoyarse en ciertos entendimientos con algunos escuálidos. Los cubanos por primera vez le temen al abandono. Ocurrió una vez, el 13 de abril de 2002 cuando regresó, Hugo mandó a Fidel al cipote, por unos días. Nadie quiere acordarse de este episodio”.

-La situación militar es delicada. La reacción contra la intervención cubana ahora es masiva. No hay que equivocarse, todos los oficiales adoran a Hugo pero están contra los cubanos por groseros, colonialistas. Dice la camarada con furia proletaria y antiimperialista.

-No creo mucho… están en masa dentro de los cuarteles; le respondo.

-Mira, pajarito, el general TBP me confirma lo que ya sabía: sólo ese naufragio que es el Ministro y el Comandante Estratégico siguen entusiasmados con los cubanos. Me avergüenza que Wilmer no se reúna con nadie si no tiene a los dos generales cubanos a su lado. Pero se están yendo los subalternos. Se quedan los jefes enviados por Raúl…

Dolores no esconde su afición castrense y su dominio del tema: “Mi amigo, el general TBP, lloró el martes pasado en mi hombro, aunque me dio la impresión que su pena era exagerada por el deseo de rozar mi cuello: lloró sin lágrimas. Se quejó con dolor sobre la situación del Ejército. Me cuenta que sólo hay cuatro unidades completas y operativas: dos en Caracas, los batallones Bolívar y Ayala, los Paracaidistas en Maracay y la División Blindada de Valencia. Con cubanos que comparten el mando… ”

AZUFRE CON ELLOS. El Químico es amigo íntimo de Dolores pero es extremista irrevocable. Su argumento principal siempre ha sido la pólvora, aunque se había moderado en los años del “proceso”. Ahora ha vuelto a las andadas y anda manga con hombro con Nicolás Maduro.

-El Químico me asegura que Nicolás se radicaliza ahora para desplazar a El Enano, como llama a Diosdado, pero que después hará algunos cambios económicos una vez electo Presidente.

-Los cubanos no lo dejarán, contradigo.

-Papi, son los más interesados; lo que más aterra a Raúl es un nuevo “Período Especial” en la isla y la única forma de evitarlo es con el maná venezolano. Es más, si en algo están de acuerdo Nicolás, Diosdado, Ramírez y Adán es en la necesidad de prescindir de Giordani para producir un cierto viraje en la economía; eso sí, que no amenace la victoria que debe ser fulminante, aún mayor que la de Hugo el 7-O.

-Giordani tiene el apoyo de Chávez, argumento.

-Sí, pero Hugo ya no puede impedir su remoción. Viene gente nueva; Diosdado quiere controlar las áreas económico-financiera y militar, mientras le dejaría a Nicolás la banda presidencial, el protocolo y el Himno Nacional. Un protegido de Ramírez le puede quitar la chamba a Merentes…

Ante mi inquietud sobre las medidas me habla del aumento de la gasolina “en serio”. Además de dejar para Cadivi sólo alimentos y medicinas; volver al dólar permuta y dejar que oscile entre 12 y 14 bolívares. Hasta Diosdado, ahora engordado con trajes blindados según sus escoltas, ha enviado emisarios para reunirse con potenciales inversionistas de escuálido talante.

SOLILOQUIO. Dice la camarada: “Dos poderosos gladiadores, ustedes y nosotros, deambulando en un laberinto y cuando en la oscurana nos encontramos salimos espantados el uno del otro. El que entienda esta situación tendrá la clave del poder. Ustedes son resistentes pero ni saben ni entienden ni usan la guerra psicológica y en esta materia los cubanos son buenos y nosotros también. Luisa Estella nos metió en un berenjenal del cual no hallamos como salir y ustedes son los únicos que creen que nos solucionó un problema. No hemos estado nunca más débiles, pero ustedes están paralizados y con presidenciales el 17 o el 24 de marzo. Ustedes no nos pueden tumbar pero el desabastecimiento sí. Hoy el golpismo anda a pie en mercados buscando harina Pan y azúcar…” 

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